¡Constrúyete y reconstrúyete!

A veces tienes la vida hecha, parece “controlada”, una sensación de calma y felicidad te invade y luego… ¡pum! Sin saber por qué, todo cambia, todo se transforma. Te pasas años construyendo tu futuro, defines tus objetivos, luchas, los persigues con perseverancia y de repente… ¡zas! Viene una oleada que desmorona todo, te inestabiliza, te desestructura la vida por la que estabas luchando, la vida que estabas construyendo, ¡te sientes perdido! Las cosas cambian, a veces por ti y muchas otras veces por factores no controlables. “Todo llega, todo pasa y todo cambia”.

Trabajas durante años para esa empresa que, de repente y sin previo aviso, te despide.

Cuidas a tu familia y velas por una unión que tras un hecho no deseado (como la muerte de un hijo o una separación) desestructura a toda la familia.

Trabajas años para conseguir una promoción laboral y, cuando crees que deberían dártela, no se cumplen tus expectativas.

Entrenas durante años muy duro para una competición deportiva y… Pam! te falta medio segundo para poder clasificarte en ese campeonato con el que tanto sueñas.

Te esfuerzas y dedicas todo tu empeño en conseguir a esa/e chica/o y resulta que no es un amor correspondido.

Dedicas todo tu tiempo a conseguir ese cliente y… pum! Finalmente decide contratar a tu competencia directa.

A veces nos empeñamos en tener a una persona en concreto, en tener un puesto de trabajo concreto, a ganar un premio concreto… Si no lo consigues por causas externas a ti, déjalo ir, no te encabezones con ello. No te enganches a personas ni te aferres a cosas materiales, no te ancles en sucesos, no te estanques en metas. Esas personas, cosas, sucesos, metas… provocan emociones y son esas emociones las que están en tu mano gestionar, las que puedes controlar. ¡Tú decides tu actitud! La capacidad de adaptación al cambio es crucial, sobretodo en esta época en la que nos ha tocado vivir, que todo cambia a una velocidad incontrolable. Hoy eres el último y mañana quizá seas el primero. Hoy la vida te araña y quizá mañana te acaricie.

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Muchas veces creemos que por ser buenas personas merecemos todo, pero resulta que la vida no es matemática. Probablemente te llegarán muchas más cosas buenas si actúas bien, pero actuar bien no es garantía de que siempre te vaya a ir todo bien. No esperes siempre bondad y justicia, porque la vida no siempre es justa aunque nos gustaría que lo fuera ¿Qué hacer entonces? Trata de entender sólo hasta donde puedas para aprender, pero no más allá… no trates de entenderlo todo, hay muchas cosas que como humanos no podemos comprender, no te culpes, aprende a aceptar y dejar pasar, es el universo quién habla, y a veces no entendemos su lenguaje, queremos todo YA y queremos sólo aquello que somos capaces de ver o imaginar, pero él nos dice “espera, algo mejor está por llegar, abre el corazón y déjate llevar”.

Aunque suceden  cosas que te parezcan injustas y te derrumben… levántate y reconstrúyete. Siéntete, eres vida, escúchate y deja que el universo te muestre todo aquello que necesitas.

Intenta ser fiel a los 4 acuerdos (sé impecable con tus palabras, no te tomes nada personalmente, no hagas suposiciones y haz siempre lo máximo que puedas, ni más ni menos) y el universo cada día te regalará maravillas, ¡pon tu atención en esas maravillas y agradéceselo!

Es normal sentir emociones negativas tras verse no cumplidas tus expectativas, pero eso es temporal, no te estanques ahí. En el sendero de la vida, a veces cruzas un bosque oscuro, pero al final siempre hay una luz que ilumina tu camino. No tengas prisa en encontrar la luz, simplemente camina hacia delante y llegará. Como dice Martin Luther King, “Si no puedes volar, corre, si no puedes correr, camina, Si no puedes caminar, gatea. Pero hagas lo que hagas, siempre sigue hacia delante”.

Naipes

Castillos de Naipes en el aire creados por expectativas y realidades vividas, sueños incumplidos por cartas que se caen en el aire, tortazos que te hacen sacar escudos, escudos que crees que te protegen de las emociones negativas pero lo único que te hacen es impedir vivir. No pierdas nunca esa capacidad innata que tienes de construir y reconstruirte, una y otra vez, tantas veces como sea necesario mientras estés vivo. El universo te ofrece infinitas posibilidades, no te aferres a las que te hacen daño, abraza aquellas que te acarician con felicidad y te arrancan sonrisas! No te enganches al pasado, no levantes un muro de defensa por si alguien te vuelve a atacar, por si algo te vuelve a dañar, no creas que ese muro va a protegerte de la vida, pues la vida se cuela por cualquier suspiro. La vida no es controlable por mucho que quieras controlarla y con ese muro sólo dejarás de vivir geniales experiencias. Simplemente, aprende a gestionar tus emociones, fluye, siente, disfruta… ¡vive! Cambia el miedo por aprendizaje y prudencia, cambia el bloqueo por gestión y el rendimiento por reconstrucción.

abrir brazos

¡Abre los brazos al universo! ¡Despierta y mantén los ojos bien abiertos al mundo! Hay infinidad de cosas increíbles esperándote! Quizá todavía no puedes verlas, y si no dejas de mirar atrás, no las podrás ver jamás. Sólo tienes que… vivir, fluir y dejar que ocurra. ¡El universo es mucho más sabio que todos nosotros juntos! Tiene grandes sorpresas guardadas para todos, y sólo tú puedes permitir que ocurran.

¡Hemos nacido para ser felices, no permitas que factores externos obstruyan ese derecho que tienes como ser humano! ¡No llores porque se acabó, sonríe porque sucedió y abre los brazos a nuevas experiencias! ¡A vivir!

¡Sueña cada día, levántate y camina hacia delante! 

“Y sí, seguiremos!
Si dicen perdido yo digo buscando,
Si dicen no llegas, de puntillas alcanzamos,
Si dicen caíste yo digo me levanto
Si dicen dormido es mejor soñando”

 

María Gilabert Hernando

Despedida a una obsesión

Para escuchar el podcast pulsa “play”:

¡Oh, obsesión! ¡Querida obsesión…! ¡Ya es hora de despedirnos!

Arañabas mi alma, congelabas mis sentidos y me bloqueabas el corazón, latía cada vez más rápido, el aire no llegaba a mis pulmones y “piiii”… ni siquiera podía escuchar lo que decían las personas, ni siquiera podía apreciar las manos que me brindaban ayuda. Estaba ciega, sorda y muda, estaba en otro lugar, fusionada contigo, absorbida por ti.

Gracias, sé que me has ayudado mucho en momentos muy difíciles, fuiste un mecanismo de defensa al que me agarré de forma útil en su momento, sé que tapabas algo que mi cabeza no podía asimilar todavía, algo que por mucho que quisiera no sólo no podía comprender sino que no podía ni llegar a imaginar. Mi inconsciente estaba sumergido, estaba perdido y no supe acceder a él. Me hiciste sentir la muerte en vida, el vacío, la locura, la pérdida de control y me has hecho tener  tantos y tantos miedos irracionales que te convertiste en mí, llegaste a fusionarte con mi identidad, llegué a creer que yo era tú, llegué a sentir la locura rozar mis venas y preferir la muerte a la vida. Quizá cuando era una niña te necesité en algún momento, pero ingenua de mí me confundí y te dejé acomodarte a tus anchas fusionándote conmigo. Dejé de crecer y conocerme, pues sólo existías tú, la vida fuera avanzaba pero dentro de mí sólo estabas tú… tú y tú, solo tú. Al despertarme, al acostarme y dentro de mis sueños, siempre tú, siempre haciendo ese ruido, siempre al límite de la muerte, siempre con esa sensación de pánico a la que me acostumbraste. Y por acostumbrarme creí que la vida era eso, sufrimiento, estrés y dolor, me acostumbré a vivir contigo, me acostumbré a vivir en ti, eras mi refugio, mi casa, mi familia y mi todo, creí que eras yo. ¿Sabes qué? Ahora he logrado hacerte tu lugar, distanciarte de mí, he comprendido que tenías una función pero ya la has cumplido, así que ahora te guardo en el armario de los recuerdos porque sé que, aunque yo quisiera, no vas a desaparecer totalmente, pues has existido. Siento decirte que cada vez que intentes salir de tu armario a coger el papel protagonista te volveré a enviar a tu sitio así que… ¡te comunico que tu función ha terminado!. Oh obsesión, dulce obsesión… llegaste a hacer tanto ruido sin sentido que pensé que había enloquecido, llegué a quererme morir porque no comprendía una vida contigo en mi mente sin sentido, obsesión sin razón, simplemente eras emoción, eras dolor, eras sufrimiento, sentía un vacío tan profundo que erróneamente lo llené contigo y tú me producías a la vez un dolor tan intenso que confundí la vida con ello, al límite, sobrevolabas todo, sobresaltabas por encima de todos, sólo tú existías y jamás comprendí la vida sin ti, sin esa emoción desesperante, inconscientemente te asocié a la sensación de estar viva, mi vida eras tú. Tapabas la vida y poco a poco me acercabas a la muerte, esa muerte tan terrible, tan temida, esa muerte en silencio y esa sensación de irrealidad, yo estaba en mí sin estar conmigo. Mi cuerpo vegetaba por el mundo mientras mi mente iba contigo… contigo hacia ningún lugar, hacia lo absurdo, contigo a sentir el fuego del infierno en mis venas. No afrontaba los miedos porque me refugiaba en ti, eras mi escondite, pero he aprendido que eso sólo me hará perder las oportunidades y las personas que me brinda la vida.  Obsesión, siento decirte que te he pillado. Que a pesar de que creyeras que eras lo único que existía en el mundo, he descubierto que sólo eres una pequeñísima parte. He aprendido a bajarte el volumen y avanzar, a llenar mi vida de lo que yo elijo. Así que siento decirte que tu papel protagonista ha terminado. El papel protagonista que ha quedado vacante está siendo ocupado por muchas otras emociones que voy descubriendo y que sí quiero tener en mi vida. Poco a poco voy plantando mi pequeño jardín, con las flores que yo elijo, los colores y los olores que me elevan al cielo y tú simplemente estás en tu rincón del armario. Ya no soy esa niña a la que debas proteger, ahora ya comprendo, ya estoy yo conmigo, con las emociones que he decidido que formen parte de mi vida y, sí, soy feliz caminando por mi jardín. He aprendido a no buscarte sentido más allá del encontrado, he aprendido a vivir sabiendo que hay respuestas que nunca encontraré, he aprendido a sonreír sin miedo, a gestionar mis emociones, a caminar, a avanzar, a aceptar que has existido y existes, pero aún así vale la pena vivir y gracias a ti puedo decir que he pisado el infierno y que por esas experiencias tan terribles que me hiciste sentir soy capaz de valorar cada instante sin ti, no necesito nada más que tu ausencia para ser feliz. Puedo comprender a muchas personas, puedo ayudar, puedo aportar y me siento feliz. Gracias obsesión, apareciste cuando quisiste pero te vas a ir cuando yo te lo diga.

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¿Sabes? Llegué a odiarme sólo por sentir tu presencia y ahora para ser feliz sólo necesito tu ausencia, bajar tu volumen, no necesito nada más ni a nadie, necesito estar conmigo y yo me he encontrado debajo de tu ruido. El potencial que he descubierto que hay debajo de ese ruido es increíble y voy a luchar por sacarlo, porque a esa es a quién amo, a mí. Te informo que te dejo un papel, el papel de la pasión. Quizá no desaparecas del todo… quizá tengas un papel importante en mi función. Quizá vayas a ser la PASION que hay en mí, pero esta vez decidiré yo hacia donde dirigiremos esa apasionante fuerza, esa abrumante energía que llevas contigo y haré lo posible porque se dirija… ¡a transformar vidas! ¡a que otras personas entiendan que puedes ser pasión y no obsesión! ¡a que otros descubran qué son debajo de los ruidos que les rodean! ¡a que vean que hay salida a cualquier situación y que existe una vida mejor y ellos también pueden tenerla!

Mi consciente sabía que no tenías razón ninguna, que dabas vueltas de forma circular sin llegar a ningún sitio, simplemente ocupabas mi mente y me llenabas de angustia, de ansiedad, de estrés y de dolor, de sufrimiento. Escapabas de algo, huías corriendo, no sé todavía de qué, o quizá sí… en todo caso provocabas que no deseara vivir, que no encontrara fuerzas para continuar, pero… ¿sabes qué? Dentro de mí… no sé dónde ni como… hay un corazón que late con más fuerza que tú, que quiere vivir y que quiere ser feliz, y él ha vencido y seguirá venciéndote día a día. Hubiera pagado todo mi dinero, hubiera dedicado mi vida a eliminarte, a encontrarte, a entenderte… porque contigo en mí no podía vivir, no sabía vivir… pero realmente la única que podía acceder al inconsciente, allá donde estaban los motivos de tu existencia… era yo, me podían ayudar todas las personas del mundo de unas formas u otras pero sólo yo podía y debía enfrentarme a ti para llevarte a tu lugar, para encontrar tu papel y colocarte en tu sitio.

Obsesión, ¿sabes? Tengo un futuro prometedor por delante, un futuro lleno de amor, de ilusión y de agradecimiento diario. Agradecida por todo lo que la vida me da y por fin sé ver, agradecida por haber sabido diferenciarte de mí a tiempo y agradecida por vivir. No podrías imaginar la cantidad de cosas buenas, alegres que he ido haciendo y tampoco podrías llegar a imaginarte la cantidad de cosas que me quedan por vivir.

Me “acomodé” tanto contigo que llegué a creer que eras mi zona de confort simplemente por ser mi zona conocida, pero he vivido y he expandido lo conocido a lo desconocido, así que mi “zona de confort” se va ampliando cada día gracias a mi “zona de aprendizaje”. Y luchando día a día, voy expandiendo mi zona y voy creando la vida que véis, la vida que os voy explicando en el blog. ¿Por qué? ¡Porque sí quiero vivir y sí quiero ser feliz!

He aprendido a perdonarme, a no culparme porque a veces estés, simplemente acepto que has estado siempre… y que todavía sigues teniendo tu pequeño rincón, así que cuando vienes simplemente te saludo y te informo de que ya no es tu sitio, a veces te cuesta irte pero cada vez sabes mejor el camino hacia tu armario. Y cada día me levanto sabiendo que, como dijo Martin Luther King: “si no puedes volar entonces corre, si no puedes correr entonces camina, si no puedes caminar entonces arrástrate, pero sea lo que hagas, sigue moviéndote hacia adelante”. Y ahí es donde voy cada día… ¡hacia delante! Si me caigo 7 veces… ¡me levanto 8!

Esa benda en los ojos que me impedía ver la realidad, que me impedía apreciarme y apreciar a nadie de verdad, cegada por ti, absorbida en ti…

Ahora he aprendido a decir: Hello world! No voy a esconderme más en ti, no voy a huir más contigo, voy a enfrentarme a la realidad, a cada momento y a cada segundo, cada día me conozco más, me encanta descubrirme y voy aprendiendo a gestionar mis emociones así que ya no necesito tu refugio constantemente. Empiezo a estar en mí, a estar conmigo. Como podéis ver en el blog, empiezo a cocinar, empiezo a bailar, a disfrutar de cada segundo… no negaré que hay momentos difíciles, pero yo sigo y seguiré ahí, dándole a la vida… ¡sintiéndome viva! ¡Viviré soñando y viviendo la vida soñada!

Porque ahora sé que si hay vida, hay esperanza y… ¡ESTOY VIVA!

Y tú, si me estás leyendo siginifica que ¡también estás vivo! Así que también en tu vida, sea cual sea tu situación interna o externa… ¡hay esperanza!

Firmado,

Mi identidad

Acaricia el alma…

Esa magia que remueve cada rincón de mi cuerpo, recorre toda mi sangre y llega a acariciar mi alma. Agita mis sueños, me empuja a la acción, me hace sentir viva, siento cada latido de mi corazón, siento cómo mi cuerpo vibra, estoy conmigo, con mis emociones, ¡estoy con lo más puro de María, con mi interior! ¡Es increíble la sensibilidad que la música consigue sacar de mí!

Increíbles voces que llegan al corazón, que hacen estremecer el alma, voces sorprendentes, angelicales, estridentes, espeluznantes contrastes de tonos y ritmos, subidones, escalofríos, ¡adrenalina pura! Cada nota, cada tono, ritmo, melodía… todo se desliza sobre mí generándome profundas emociones, intensas, espectaculares, ¡únicas! Mi cuerpo es movido por una incesante necesidad de moverse junto a ella, se deja llevar, fluye, siente cómo cada rincón de sí mismo vibra.

Vida

Las letras de las canciones… ese lenguaje que nos hace viajar en el tiempo, nos lleva a recordar emociones ya vividas o a soñar despiertos, vivir  recuerdos, pasiones… sumergirnos en esa nostalgia temporalmente y en ese futuro que soñamos… todo lo traemos al presente y lo vivimos intensamente, ¡GRACIAS MÚSICA POR EXISTIR!

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Ella suena y yo sólo fluyo, ya no pienso, ya no analizo, no importa si son esquemas mentales, si es el pasado o el miedo al futuro los que están acechando, si hay culpables o responsables… simplemente soy, simplemente vivo.

Mientras la música recorre todo mi cuerpo y va acariciando mi alma siento al mismo tiempo una inmensa necesidad imperante de compartir lo mejor de mí, mi corazón, mi alma… tan fantásticas emociones, increíbles sensaciones que quiero que todos vivan, que todos sientan…

¡ME EMPUJA A AMAR Y A ACARICIAR OTRAS ALMAS!

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Os dejo algunas de las canciones que me traen esa magia. Comparte tú también la música que te transmite esa fuerza, ¡esa vida!:

Adele, Rolling in the deep: 

Whitney Houstoun, I will always love you: 

Mariah Carey: I can’t live without you: 

Ronan Keating: When you say nothing at all: 

Elwis Presley, Ghost: 

María Gilabert Hernando

¡Siempre han sido parte de ti!

Gracias a todos esos abuelos, que fueron padres de nuestros padres, que cuidaron y educaron a nuestros educadores, que nos protegieron y cuidaron siempre que pudieron, que nos amaron y nos aman sin condiciones, aunque pensemos y actuemos fuera de sus esquemas, aunque a veces no entiendan nada de lo que hacemos… ellos siempre están allí, son experiencia, son amor, son vida.

Más elegantes, más tradicionales, más espontáneos, más contenidos, sean como sean siempre son y serán nuestras raíces. ¡Me encanta descubrirles, investigar y hablar con ellos, saber cómo vivían, cómo interpretaban, cómo sentían y cómo lo hacen hoy en día!

De todos mis abuelos y los abuelos de mi pareja, os presento a continuación a las 3 que nos quedan vivas. Tened en cuenta que no tienen este carácter que describo “de repente”, son así desde hace muchos años por lo que empieza YA a ser quién quieres ser porque lo que tú eres lo llevarás contigo SIEMPRE. “Siembra un pensamiento y cosecharas un acto, siembra un acto y cosecharas un hábito, siembra un hábito y cosecharás un carácter, siembra un carácter y cosecharás un destino”.

“La Abuelita”, Pilar, 84 años (madre de mi padre)

Culta y sabia, de una educación y elegancia suprema. Estable, segura, prudente, coherente y fuerte como un roble, sensata y jefa. Auque nuestro abuelo (“el Avi”) fue quien creó grandes negocios y recorrió el mundo todos sabemos que ella siempre estuvo a su lado y siempre ha sido y sigue siendo “LA JEFA”. Ha tenido 11 hijos (3 ya en el cielo), ha cuidado siempre que ha podido de sus 22 nietos (1 ya en el cielo), ha publicado 3 libros de cocina y a pesar de haberse quedado viuda hace tan solo 2 años, ahora ha creado “el club de la lectura” con amigas suyas. Pase lo que pase no pierde la ilusión y las ganas de vivir. Ella confirma la frase de… “detrás de un gran hombre hay una gran mujer”.  A sus 85 años está conectada con su gran familia (estamos en diferentes países y vamos viajando) por Facebook, whatsapp  e incluso tiene un blog. ¡No conozco persona que se adapte más a las tecnologías! Como dice ella, es una mujer de 30 años metida en un cuerpo de 80. Si le escribo un whatsapp diciéndole cómo está y que tenga un día fantástico, me contesta “no dejaré que los dolores que tengo en este cuerpo sean los protagonistas del día, ¡yo haré que este día sea fantástico!”

¡No dejes que tus problemas sean tu protagonista del día, crea, disfruta, ama y aprovecha tu día de vida!

En este post menciono cómo vivía ella la guerra cuando era pequeña. “Gana tu partida, gana tu vida” http://felizpsicologia.com/?p=87

 abuelita feliz

“La abuelita” Pilar, 84 años, (madre de mi madre)

Alegre,  “campechana”, cariñosa, espontánea, humilde, simpática, divertida y generosa. Se quedó viuda con 55 años y siempre ha estado “al pié del cañón” siendo una gran madre y una gran abuela. Cocinaba, cantaba, nos cuidaba y nos educaba en muchas ocasiones. Ella es todo un ejemplo a seguir, ahora tiene Alzheimer hace 10 años y sigue feliz. ¡Sonríe, canta y, hasta hace poco, también bailaba!  Ama a la persona que tiene al lado en cada momento. No sabe quién soy pero sólo estando cerca de ella siento que me quiere porque ella es amor.

¡Aún cuando no podemos decidir qué situaciones vivir, todavía podemos elegir cómo vivirlas!

Os dejo el post en el que os presenté a mi abuelita “¡Desear lo que debes hacer y disfrutarlo!” http://felizpsicologia.com/?p=80#sthash.6m4VDXzS.dpbs

 feliz abuelita mamá

La “Iaia”, Mercè, 78 años (abuela materna de mi pareja) 

Entrañable, amigable, expresiva, espontánea, inquieta, trabajadora, dulce, buena y llena de amor y vida.

Hace apenas 1 mes, tras una peligrosa operación de riesgo, sufrió una enfermedad desconocida con fiebres muy altas la cual le debilitó mucho y por la que tuvo que estar 1 mes ingresada en el hospital realizándose diferentes pruebas médicas realmente muy duras, finalmente no encontraron qué enfermedad era. El hecho es que en este proceso, agotada física y psicológicamente de tanto sufrimiento, me llamó y entre sollozos me dijo: “María, aprovechad la vida vosotros porque yo ya me muero”. Sus palabras me tocaron el corazón así que retrasé todos mis planes ya que la misión más importante para mí ese día se convirtió en ir a comprar una libreta e ir a visitarla para explicarle los “deberes” que le ponía desde ese mismo instante. Sus deberes consisten en que me escriba los 3 objetivos que tiene y las 3 mejores cosas que le suceden cada día en la libreta que le regalé, me comprometí a que cada vez que la veo leemos sus “deberes” juntas ¡Es increíble la de cosas y de vida que tiene, a sus 78 años está más viva que yo a mis 27! Cocina cada día para toda la familia, cose ganchillo, bolillos, frivolité, hace auténticas maravillas manuales (bolsos, imperdibles, pendientes…), cuadros de flores secas, pasea, planta y cuida un huerto en su casa, baila y tiene infinidad de amigos que constantemente le llaman y la visitan, está rodeada de amor y vida. ¡Alucinante!

feliz iaia

TODOS tenemos “talón de Aquiles”, todos tenemos defectos y momentos de debilidad, a diario caemos, lo que importa no son esas debilidades o esas caídas, si no lo que haces con ellas y cómo te levantas, cómo te sobrepones y lo que acabas consiguiendo hacer con tu vida. Mira a Mercè, aunque a veces se llegara a sentir más muerta que viva, ¡resulta estar más viva que muchos que dicen estar vivos!

¿Y tú qué estás haciendo con tu vida? Lo que trabajes en ser hoy (aunque te cueste años conseguirlo) marcará tu mañana y jamás olvides que quién siempre te acompañará el resto de tu vida, eres tú, tu mejor inversión.

“El Avi” (Luis, falleció hace 2 años, a los 84 años de edad)

Os dejo la despedida que le escribí a mi abuelo para que recordéis a todos esos abuelos que ya no están con nosotros físicamente pero que sí estuvieron y siguen estando en nosotros, siempre serán nuestras raíces:

“Nos vemos en el cielo

…generosidad, humildad, bondad, amor, familia, unidad, voluntad, paciencia, sencillez, optimismo, lucha, crecimiento, prudencia, comprensión, saber estar, lealtad, perdón, trabajo, responsabilidad, ambición, superación, entrega, honestidad, inteligencia, alegría, felicidad…

Es sólo un parte de lo que espero haber aprendido de ti.

Gracias por todos estos años, gracias por esa mirada y por esa sonrisa en los que siempre he visto reflejados todos estos valores.

Siempre estaré contigo porque siempre has sido parte de mí.

Nos vemos en el cielo.

Te quiere,

María”

feliz avi y yo

¡Cuida, aprende y disfruta de tus abuelos! ¡Siempre estarán contigo porque siempre han sido parte de ti!

Os dejo esta canción infantil que refleja muy bien la sabiduría que buscamos en nuestros abuelos. Heidi, “abuelito dime tú” http://www.youtube.com/watch?v=ViiM3C6l0jY

María Gilabert Hernando

¡Saca esa luz que tienen todos!

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¡Hola a todos!

Quiero compartir con vosotros una entrevista que me han hecho en “What We Think”, para que conozcáis un poquito más de mí, aquí va el inicio de la entrevista y en el link que os dejo a continuación encontraréis el resto:

De pequeña quería ser médico para salvar vidas, pero me di cuenta de que había varias maneras de salvar vidas y tenía que buscar cuál era la mejor forma de hacerlo teniendo en cuenta que esa forma encajara con mi carácter ya que así es como más vidas podría salvar, pues sacaría partido a mis cualidades hacia ese objetivo. Y aquí estoy, intentando “salvar vidas” desde un punto de vista psicológico, o si más no… intentando mejorar la calidad de vida de las personas, tanto dentro como fuera de la empresa”.

http://wwthink.com/maria-gilabert-hernando-si-te-haces-amigo-de-ti-mismo-nunca-estaras-solo/

¿Y tú? ¿Qué quieres hacer con tu vida? ¿Cuales son tus cualidades? ¿Cómo crees que le sacarías el mejor partido a éstas y conseguirías los objetivos que quieres? Todo lo que te propongas, si tú quieres… ¡PUEDES!

Dejemos de mirar hacia fuera y empecemos a mirar hacia dentro… ¿Cómo puede hacer cada uno un poco mejor este mundo? Cada uno con su carácter, con sus virtudes, con sus ideas… ¡estoy convencida de que todos y cada uno de nosotros podemos aportar algo, desde diferentes países, culturas, sectores…! ¡Unidos sumamos! No somos competencia aunque en muchas ocasiones lo parezcamos… si lo hacemos de forma inteligente podemos llegar al WIN-WIN, ¡todos saldremos ganando!

¿Qué mundo es el que queremos dejar a nuestros hijos, sobrinos, nietos…?

¡EL MUNDO ESTÁ EN NUESTRAS MANOS! 

María Gilabert Hernando

Si el mañana nunca llega…

Párate un momento y piensa en esa persona que tanto amas… tu mamá, tu papá, tu hijo/a, tu novio/a, tu abuelo/a, tu profesor/a, tu vecino/a… y después ve más allá y piensa en tu vida, en el universo y en todas las personas que estamos en él.

Si ahora, de repente, termina tu tiempo en la tierra y esa persona que tanto quieres debe enfrentarse a la vida sin ti, piensa por un momento… ¿ya has dejado en el mundo toda la huella que querías dejar para que toda esa gente que amas se enfrente al mundo sin ti…? ¡HAZLO YA, HAZLO AHORA! Porque… ¿Y si el mañana nunca llega?

Siempre estamos pensando y soñando ¿cierto? ¿Cuántas cosas piensas que harás? ¿y cuántas cosas son las que luego realmente haces? Intenta que cada vez sea menor la diferencia entre lo que piensas que harás y lo que realmente haces, pues así irás viviendo intensamente y al final verás que la vida no se mide por las veces que respiras si no por los momentos que te dejan sin aliento.

No hacen falta grandes objetivos, todo vale, desde pequeñas cosas a grandes… lo que tú quieras, lo que tú decidas, pero hoy y ahora. Por ejemplo, ir al gimnasio, empezar una dieta sana, crear una empresa, pedir perdón a esa persona a la que tanto daño le hiciste, empezar a ahorrar para comprar eso que tanto soñaste, reconciliarte con esa persona que tanto quieres, decirle a él/ella lo que sientes o lo mucho que le quieres, demostrárselo, hacer algo por los demás, conseguir tiempo para esas personas que tanto te importan, disfrutar de lo que realmente te gusta, estudiar aquello que siempre quisiste, dedicarte a eso que siempre te encantó, etc. Empieza a hacer realidad tus sueños YA mismo mientras sigues soñando porque… ¿y si el mañana nunca llega?

¡Venga! ¡Actúa hoy, actúa ahora! ¡No dejes nunca de soñar, pero mientras sueñas… haz tus sueños realidad!

¡Vive hoy, vive ahora y vive tu vida! 

Ronan Keating, If Tomorrow never comes?: 

María Gilabert Hernando