¿Para qué existo?

Cada vez que salía del despacho tras realizar una sesión con ella comprendía y sentía para qué existo, sencillamente flotaba en este universo. Entendía que mi elección, más fácil o difícil que la del resto del mundo, más allá de las circunstancias y del momento, más allá de elogios y críticas, era la correcta, era la mía y era para mí.

Difícil explicar con palabras las sensaciones que se viven al flotar en el aire. Autorrealizada quizá sería la palabra que más se acerca pero creo que se queda corta.

Al flotar no hay tiempo que exista, no hay espacio, no hay circunstancias… simplemente, ERES y sientes PARA QUÉ estás en este mundo.

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¿Sabes una cosa? Existes para algo y comprender tu “para qué”, tu propósito y sentido de vida es esencial para flotar, ¡averígualo! En el fondo de tu interior encontrarás para qué existes y caminando en esa dirección… ¡flotarás! Ahí está la auténtica felicidad. Dale sentido a tu vida o tu vida se resentirá.

Quiero compartir con vosotros el motivo por el que siento que existo, mi felicidad:

Recibir esta carta de una persona para mí es el regalo y el éxito más grande del año, una sensación indescriptible que no cabe en el pecho, simplemente… flotas.

Carta de una paciente, estudiante universitaria de 19 años. Evidentemente, previamente ha autorizado su publicación en el blog:

“Perdí a una persona muy querida para mí en un accidente de tráfico y, después de seis meses muy duros tanto para mí como los de mí alrededor, acudí a Maria Gilabert. En la primera visita lloré mucho y cuando salí, recuerdo que aún lloré más. En una sola visita descargué muchas cosas que hacía tiempo que había guardado sólo para mí. En las sesiones posteriores, me ayudó mucha la escucha activa y ella iba encaminando mis pensamientos y sacando a relucir muchas hipótesis que yo había creado entorno a mi situación. Con el tiempo, María me ayudó a superar el peor momento que he sufrido hasta ahora y me ha ayudado a descubrir cuáles son los recursos que tengo y las habilidades que poseo para superar posibles futuros problemas. A lo largo de las sesiones María me hizo descubrir aspectos de mi personalidad que desconocía. Creo que respecto a este tema, agradezco a María que me haya hecho hacerme preguntas que jamás me había hecho y que le haya buscado un porqué a las cosas que hago, pienso o digo. Muchas, muchas gracias María”

Carta para ella:

Gracias por tu compromiso. Gracias por conocerte, por superarte, por ser como eres, gracias por tu identidad, por tu esfuerzo y tu voluntad. Gracias por elegir vivir, por elegir afrontar, por elegir crecer, ¡gracias por aprender a ser feliz!

Tú eres el valor de tu vida y has sabido verlo, sentirlo y ponerlo en práctica. El valor es tuyo y las gracias son para ti.

Casos como el tuyo me hacen flotar y dan fuerza, vida y esperanza a muchas otras personas ya que demuestras que, pase lo que pase, hay salida. Al final del túnel, por muy oscuro que este llegue a ser, hay luz.”

feliz yo

María Gilabert Hernando