¿Dónde está la felicidad?

Según un investigador de la Universidad de Standford, la paradoja de la felicidad es que perseguirla puede hacernos menos felices. ¿Entonces cómo encontrar la felicidad? Según esta nueva investigación hay caminos efectivos para alcanzarla.

Un camino para la felicidad es a través de objetivos concretos y específicos  que supongan mostrar solidaridad hacia los demás. Ejemplos son acudir a una ONG, hacer a alguien reír o reciclar para cuidar el medio ambiente. Estos objetivos se contraponen a otros abstractos como “hacer a alguien feliz o salvar el medio ambiente”.

 felizprosocial

La razón es que cuando persigues objetivos específicos, es más probable que los consigas y que por tanto se cumplan tus expectativas. Por otra parte, objetivos abstractos y demasiado amplios pueden conllevar expectativas surrealistas y difíciles de cumplir.

Estas son las conclusiones de un estudio recientemente publicado por la Psicóloga Jennifer Aaker de la Universidad de Standford en la Revista de Psicología Social Experimental. Colaboradores del estudio fueron Melanie Rudd, de la Universidad de Houston, y Michael Norton, profesor asociado de la Universidad de Hardvard.

Estos investigadores afirman que perseguir la felicidad es uno de los objetivos esenciales en la vida y conseguirla un distintivo de éxito y salud psicológica. Sin embargo es mucho más complejo de lo que solemos pensar y, a veces, difícil de alcanzar.

Aaker dice: “Aunque el deseo de lograr la felicidad puede ser claro, el camino para conseguirla es indefinido. Una razón es que, aunque las personas piensan a menudo que saben qué les guiará a ser felices, sus predicciones son a veces inexactas”. Un ejemplo común es el de alguien que cree que al tener un coche de última gama será feliz y luego se siente insatisfecho.

Objetivos concretos y prosociales

Una forma que no suele ser valorada para construir nuestra propia felicidad es centrarse en elevar la felicidad de otras personas.

Los investigadores reunieron 543 personas en 6 experimentos distintos. El nivel de abstracción de un objetivo prosocial (un comportamiento voluntario cuya intención es beneficiar a alguien) era la variable crítica.

Los resultados mostraron que los objetivos diseñados para mejorar el bienestar de otras personas, conducían a mayor felicidad si eran concretos, al contrario que con los objetivos abstractos.

Expectativas

Estos investigadores mostraron que estos efectos sobre la felicidad eran debidos a que eran cumplidas las expectativas. Al contrario, cuanto más abstractos eran los objetivos, más inalcanzables eran.

Norton explica: “Las discrepancias entre las aspiraciones y la realidad son factores críticos que en ciertos casos pueden ser un medio para alejarnos de la felicidad”. 

Por tanto, es crítico marcarse objetivos prosociales y que sean alcanzables, para que las expectativas sean reales y aumenten la felicidad.

Aaker explica: “Un comportamiento prosocial puede mejorar la felicidad tanto del que lo recibe como del que lo da”.

En definitiva, a partir de actos prosociales, la felicidad es alcanzable cuando la meta es realista y específica. 

¿Te has puesto ya objetivos concretos, alcanzables y prosociales? ¿Has probado si la investigación está en lo cierto?

¡COMPRUÉBALO! 

 Autor:

Alberto Rubín Martín

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