3 claves de felicidad que nos enseña la Navidad

La frase Feliz Navidad la decimos mucho en estas fechas, a veces sin reparar en toda su profundidad. ¿Qué tienen de especial estas fiestas que a menudo sacan lo mejor de nosotros y transforman en especiales los días de invierno? Esta época navideña es una oportunidad para aprender 3 claves de felicidad que podemos trasladar al resto del año.

1. La Navidad es tiempo de ver más allá

Más allá de las diferencias de carácter, de puntos de vista y de muchas otras cosas, en Navidad nos juntamos con nuestros seres queridos. Nos centramos en lo importante, y esa es la primera de las claves de felicidad que nos enseñan estas fiestas. Es una lección que por desgracia también aprendemos ante la pérdida de un ser querido, pero en cambio en las fiestas navideñas se puede aprender con alegría, con canciones y turrones.

Quizá hay alguien en la familia con quien no nos entendemos bien, incluso personas tóxicas que tenemos que acabar viendo. Aunque a veces no podamos escoger qué vivir, siempre podemos escoger cómo vivirlo.

¿Qué tal si también el resto del año aprendemos a apreciar cada día lo más importante? Quedarnos con lo esencial, trascender las pequeñeces, reducir las quejas, buscar lo que nos une y no tanto lo que nos separa… Ahora que se acerca año nuevo, ya tenemos una buena idea para añadir a esos propósitos que tantos nos hacemos.

2. La felicidad está en el momento presente

Podemos mirar atrás para aprender o al futuro para marcarnos metas, pero es en cada instante donde encontramos la felicidad. En el ahora, en ese abrazo, en saborear ese plato exquisito, en disfrutar de estar vivos…

Por supuesto que no todo será perfecto, incluso en Navidad. Es posible que encontremos puntos de conflicto sin lograr el punto 1 de este artículo, o que haya cosas que no salgan como esperábamos. Por eso es tan importante estar en el presente, reduciendo expectativas y centrándonos en lo que hay a cada instante. Como dice Eckhart Tolle en El Poder del Ahora:

“Acepta; y después actúa. Acepta cualquier cosa que contenga el momento presente como si la hubieras elegido. Trabaja siempre a favor del momento, no contra él. Haz del presente tu amigo y aliado, no tu enemigo. Esto transformará milagrosamente tu vida.”

3. Compartir da felicidad

Numerosos estudios han demostrado la vinculación entre ser generosos y ser felices, pero es que en Navidad se nota más que nunca. Compartiendo en la mesa, regalando a otros, ayudando a otras personas que lo necesitan con gestos solidarios… nos sentimos llenos de felicidad. Puede ser emocionante abrir un regalo, pero cuando queremos a alguien o ayudamos a un desconocido, ese brillo en los ojos y esa felicidad indescriptible no se puede comprar con dinero.

Esa misma actitud la podríamos trasladar al resto del año, para compartir más, ser más solidarios, hacer más equipo en las familias y en las empresas, para regalar saludos amables, reconocimientos, gestos de interés por los demás…

¡Aprovechemos y llevemos ese espíritu navideño a todo el año! ¡¡Feliz Navidad de todo el equipo de BeValue!!

feliz navidad

La pasión como motor de vida y felicidad

Hoy te hablaré de una de las fuerzas más potentes que existen para seguir adelante, para cumplir sueños, metas y objetivos. De ese fuego en tu interior para ganar campeonatos, para crecer en tu carrera y para que nunca sientas que tu esfuerzo cae en saco roto. Así es como se construye paso a paso la felicidad.

Es preocupante que según los últimos estudios sobre felicidad en el trabajo el 78% de los españoles no estamos contentos con el nuestro. Esto se debe a muchísimas razones dependiendo de cada situación, pero en general es un dato alarmante. ¿Nos apasiona realmente nuestro trabajo? ¿Nos hace crecer o nos consume por dentro? ¿Nos complementa o nos complica la vida?

¿Por qué solo el 16% de las personas encuestadas tiene el trabajo de sus sueños? Cuando éramos pequeños, a todos nos preguntaban qué queríamos ser de mayores. Las respuestas eran típicas como médico, futbolista, astronauta, actriz… Trabajos que solo parecen alcanzables cuando tenemos 5 o 10 años. Pero también es verdad que el estudio dice que estas esperanzas de conseguir el trabajo que nos apasiona no se desvanecen por completo, y aunque nos pasemos el día o la vida poniéndonos excusas de por qué no alcanzamos el empleo soñado, es cierto que esa pasión por ese “algo” en concreto sigue ahí. Sí, dormida, pero puede despertar en cualquier momento si dejamos de limitarnos mentalmente con realidades envenenadas y nos lanzamos.

¿Has visto alguna vez las lágrimas de aquellos deportistas al recibir una medalla? ¿O las veces que se han levantado después de una derrota con el solo y único objetivo de seguir trabajando y esforzándose para conseguir la victoria? Eso, querid@ amig@, eso es pasión por lo que uno hace.

La pasión te hace querer, te hace creer que puedes, te hacer crecer. Esta enorme fuerza te hace tener una razón para levantarte cada mañana, hace que no cuenten las horas invertidas, sino los resultados alcanzados. Hace que no sientas cansancio, te mantiene atento, despierto, creativo, lúcido y activo. Hace que un minuto libre sea una nueva oportunidad, que tengas cara de viernes todos los días o que una tarea complicada se vuelva más sencilla. Es fuego en tu interior, que saca lo mejor de ti y lo mejor para los demás. A todos nos apasiona algo en la vida, que no necesariamente tenemos que convertir en empleo, pero que sí nos hace sentir vivos, libres, que da sentido a nuestra existencia y que seguro podemos aplicarlo paralelamente a nuestro modo de vida.

Tú sabes cuando tienes delante a un candidato que le apasiona el puesto. Sabes cuando su mirada brilla de manera especial, sabes cuando su sonrisa no puede ser más abierta y sabes cuando su tono de voz no puede ser más alegre. También se siente cuando uno tiene un compañero o un jefe con una gran pasión por su trabajo. Aprecias su rendimiento, sientes su vitalidad, puedes sentir su optimismo y su motivación en cada momento, o en cada reto del día a día. Y de eso precisamente se trata la pasión, de sentir, de experimentar sensaciones positivas.

Pasión también es trabajo duro, dedicación, perseverar cuando algo falla, no funciona o fracasa. Es preocuparse constantemente porque todo salga bien, si además ello causa un impacto positivo en las personas de tu alrededor. Es un movilizador, donde nace el deseo de luchar por aquello que quieres.

Imagina el valor que tiene encontrar aquello que nos apasiona. Las empresas y empleadores tienen el reto de conocer las pasiones de sus empleados y aunque no todos puedan cumplir sus sueños deben promover que se alcancen resultados y metas para la realización personal. En lugar de hacerles trabajar bajo presión, todo cambia haciendo trabajar bajo pasión, porque sin la pasión no hay emoción, sin emoción no hay sentimiento y sin sentimiento no hay resultados ni rendimiento.

En este mundo ya no basta con tener conocimientos, ya no basta con llegar a la hora y cumplir. Hay que enamorarse, hay que ponerle corazón, encantar, hacer que valga la pena… ¡atreverse! Dentro de nosotros hay mucho más poder del que nos han hecho creer.

¿Te atreves a descubrir y desarrollar tu pasión?

Si no sabes todavía cuál es tu pasión o qué camino seguir para vivir de ella, escríbenos a equipo@bevalueexecutive.com y te acompañaremos a descubrirlo. ¡Queremos ver cómo brillas!

Autor: Gabriel Redondo

Apasionado por las personas

Export Area Manager en Intermas Group

Consultor en Bevalue

Lo más lejos posible

Querid@ amig@ de Bevalue,

Me llamo Valentín Téllez, me dedico a conocerme cada día más a mí mismo y sobre todo a aprender de los demás. Hasta el momento mi mayor hito profesional ha sido liderar con éxito el Departamento de Reclutamiento y Desarrollo de Personal de una multinacional de más de 3.000 empleados. Me encanta el atletismo, para mí es el mejor de los deportes, porque con la cantidad de pruebas que lo componen (carreras, marcha, lanzamientos y saltos), considero que es el más democrático, al abrir las posibilidades de practicarlo a personas con todo tipo de morfologías físicas: altas, bajos, fuertes, espigados, anchos, elásticas… todos los niños pueden encontrar ahí su lugar y empezar a formarse deportivamente.

En mi caso, mi amor por este deporte nació al ver por televisión los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, donde Carl Lewis, “el hijo del viento”,  lograba con 35 años y contra todo pronóstico su cuarto oro olímpico consecutivo en la prueba de salto de longitud, consiguiendo alargar aún más su leyenda en este deporte. Es gracias a él que me decidí por el salto de longitud, la prueba que más me apasiona y de la que me gustaría servirme hoy para hacerte reflexionar sobre su símil en la vida: llegar lo más lejos posible.

Toda persona pasa por diferentes fases a lo largo de su vida, pero la única certeza de la vida misma, algo que nosotros no podemos decidir, es que esta tiene un fin, y por lo tanto nuestra voluntad debe pasar por vivir lo máximo que podamos, aunque no a cualquier precio. A nivel profesional, este es un objetivo que muchas veces nos marcamos, el de llegar a lo más alto, el de triunfar, el de ser el mejor, pues a través de él buscamos explotar nuestras capacidades, así como el reconocimiento por parte de los demás. Es un objetivo lícito y puede ser un excelente motor de vida, pero hay que saber manejarlo para que no nos juegue una mala pasada.

A veces te habrás encontrado en situaciones donde podías optar un puesto con un salario más alto, otras te habrán animado a aplicar para una promoción interna, en determinada ocasión tuviste que cambiar de empleo o incluso de sector debido a un problema familiar o a un cambio de residencia… En todos estos casos tu objetivo siempre es lograr lo mejor, y para ello te fijas una imagen de lo que ello aparentemente te va a dar, sea estatus por el cargo, remuneración económica o reconocimiento de tu entorno. Pero es posible que pases por alto aspectos esenciales, que te ayudarán a alcanzar un éxito más perenne, más duradero en el tiempo, no suscito a cambios externos sino que vendrá dado por lo que estás sintiendo en tu interior en cada momento ¿Quieres saber cuál es el secreto? ¡Pues volvamos al salto de longitud!

Seguro que lo has visto en la tele, una chica o un chico se ponen a correr durante una distancia no muy larga, de pronto dan un bote y caen en un foso, pringándose de arena ¿Vaya gente más rara no? Además no debe tener mucho secreto eso, lo puede hacer cualquiera. Pues te aseguro que tiene muchos secretos, y que el aspecto físico es sólo una parte del éxito en su consecución. Te explico las 4 fases de un salto:

  • Carrera: Se inicia de parado o con una mini-carrerilla, a gusto del atleta, y tiene 3 fases, una de aceleración, otra de carrera controlada a máxima velocidad y una tercera de aproximación a tabla
  • Batida: Es cuando el saltador llega a la tabla y da el salto, batida o brinco, como quieras llamarle
  • Suspensión o vuelo: Sí, así como suena, lo practicado precisamente por este momento, es un breve instante en el que parece que el tiempo se suspende y que estás volando, una sensación de libertad brutal. Se caracteriza por utilizar una u otra técnica, esas cosas raras de mover o no brazos y piernas dependiendo de la técnica que escoja el saltador en cuestión
  • Caída: Es el momento en el que el atleta cae al foso, y tiene que intentar hacerlo de forma ordenada y homogénea, para no dejarse ninguna parte del cuerpo atrás y que el salto sea lo más largo posible

 

En mi caso, tengo una carrera de atleta de élite, una batida desastrosa en muchas ocasiones, una suspensión o vuelo decente y una caída en la mayoría de los casos lamentable. Es decir, que en líneas generales tengo un 50% de la parte del éxito asegurado, pero no conseguía mis objetivos porque fallaba en el otro 50%, ¿adivinas a que es debido? A la parte mental, ¡ni más ni menos! En el caso de las batidas muchas veces batía con miedo, y en el caso de las caídas muchas veces me contentaba con haber hecho las otras 3 cosas bien y me olvidaba de acabar el salto de forma adecuada.

Yo logré mejorar gracias a horas de entrenamiento en la pista y el foso de longitud, dónde la atenta mirada de mi entrenador se fijaba en mi técnica, me motivaba con sus indicaciones y ánimos…  pero también me mandó hacer cosas que a mí me rechinaban mucho al principio y me rebotaba con él, porque yo le decía: “Oye, que yo sólo quiero saltar!”. Él me enseñó que para yo mejorar debía entrenar la fuerza (hacer unas cosas raras que le llaman sentadillas, buenos días, cargadas de potencia…), el core (abdominales, lumbares), la flexibilidad, las series de velocidad… Y por encima de todo que practicara el “aquí y ahora”, si estaba entrenando estaba entrenando, así que si me aislaba del resto cosas (mi trabajo, mi pareja, mis molestias musculares…), cuando realizara el salto el día de la competición todo saldría bien.

 

He querido utilizar el atletismo y sobretodo mi experiencia con el salto de longitud para ejemplificar que tu éxito, cuando te marques el objetivo de progresar en tu carrera profesional, sea en el ámbito que sea, va a depender de muchos factores, algunos de los cuales pasarás por alto si sólo te fijas en la meta, y no en el camino a andar. A mí me sirvió mucho tener un entrenador, y en el ámbito profesional te pueden ayudar la observación y guía externas de aspectos que para ti están ocultos, que te ayudan a mejorar en lo que ya sabes que es tu trabajo en sí, pero también te dotará de otras capacidades complementarias que a priori no considerabas necesarias pero que te aportarán un valor añadido.

¿Quieres llegar lo más lejos posible? Escríbenos a equipo@bevalueexecutive.com y te ayudaremos a conseguirlo!
Como adelanto, aquí tienes el link al vídeo del salto ganador de Carl Lewis en Atlanta’96, es importante que lo veas…. Pero sobretodo, ¡que lo sientas! 🙂

https://www.youtube.com/watch?v=JuD1OdoXe9Q

 

¡Feliz día!

Autor: Valentín Téllez

Apasionado por las personas y consultor en Bevalue

 

 

12 happytips para ser feliz este 2018

¡Un nuevo año se abre ante ti con nuevas oportunidades para crear, crecer, para sentir, para vivir!

Tú decides qué hacer con él, con estos 365 días que tienes por delante. ¿Serás víctima o protagonista de tu vida?

Para inaugurar con fuerza este 2018 ya tenemos la primera libreta de Bevalue 😍😊👌

Nosotros la utilizamos para 2 cosas:

  • Escribir y agradecer lo bueno que me ha pasado cada día. 
  • Visualizar, escribir y plasmar lo que soñamos, así lo diseñamos en papel, estructuramos y planificamos para crearlo y hacer los sueños realidad. Primero en la mente, luego en el papel y después… ¡crearlo!

¡Sueña tu vida y vive tu sueño!

Recuerda que no atraes lo que quieres, atraes lo que eres. De esta manera, agradeciendo, soñando y creando pasarás de ser víctima a ser protagonista de tu vida vibrando en una energía positiva que atraerá energías similares a tu vida. 

Sorteamos una libreta entre los participantes al siguiente concurso que realizamos en las redes sociales de Bevalue: 👉 Seguir alguna de nuestras redes sociales (Facebook, twitter, Linkedin, web y/o Instagram)

👉 Comentar en este post un objetivo (positivo, concreto y realista) que te propones para este 2018 ¿Te unes conmigo a seguir desarrollando tu potencial y aportando valor este 2018?

Para abordar este año nuevo y los desafíos que vienen con una mentalidad de crecimiento compartimos contigo este post escrito por María Gilabert, fundadora de Bevalue, junto a Jorge Croba, gran líder en Texas, presidente de G3MKT, superintendent en Southearns Oaks Club Golf, situado entre los 6 mejores Supertintendentes de golf en Estados Unidos. Jorge es un apasionado por el golf, más que un deporte es ya su estilo de vida y  “Busca y crea la oportunidad con Amor, Pasion y Perseverancia”.

Este 2018 te animamos a que, en lugar de decir “No puedo”, intentes decirte “¿Qué estrategia diferente puedo usar?”. En lugar de “No funcionó”. prueba “¿Cuál es el aprendizaje que saco? ¿Cuál va a ser mi siguiente paso?” Si abordamos cada situación de nuestra vida con una mentalidad positiva, escuchando nuestra intuición y permitiéndote guiar nuestra imaginación, creatividad e innovación, los problemas que antes parecían insuperables de repente parecen vencerse y surge la mejor versión de ti mismo.

Para acompañarte a desarrollar tu mejor versión queremos compartir contigo 12 happytips que hemos escrito, 12 píldoras positivas que te ayudarán a acercarte a tu felicidad y bienestar llenándote de energía, fuerza e inspiración que te moverán a la acción hacia tus sueños durante este 2018.

ENERO

Recuerda tu “Para qué”: Vive tu propósito. Recuerda por qué haces lo que haces. No nos quemamos por lo que hacemos. Nos quemamos porque nos olvidamos para qué lo hacemos.

FEBRERO

Ama el proceso. Recuerda que no hay tal cosa como el éxito de la noche a la mañana. Ama el proceso y te encantará lo que produce el proceso. La felicidad es un viaje, está en el camino, no el destino.

MARZO

Mantente positivo: Puedes escuchar a los cínicos y los escépticos y creer que el éxito es imposible o puedee confiar en ti. Con fe y una actitud optimista, todo es posible. Como dijo Henry Ford, “Tanto si crees que puedes como si crees que no, tendrás razón”.

ABRIL

Ten confianza: Confía en que todo sucede por una razón y espere que salgan cosas buenas de experiencias desafiantes. ¡Que todo fluya y nada influya!

MAYO

No se permiten vampiros de energía. Coloca un letrero que diga “No se permiten vampiros de energía”. Como dijo Gandhi: “No dejaré que nadie pase por mi mente con los pies sucios”.

JUNIO

Lee más. Lee más libros de los que leíste en 2017, la lectura es aprendizaje, una fuente de sabiduría con la que conseguirás ampliar tus conocimientos, cambiar tu perspectiva y despiertar tu imaginación.

JULIO

Regla de NO quejarte. Implemente la regla de No quejarte. Si te estás quejando, no estás liderando. Cuando te quejas te apegas al problema en vez de buscar una solución y, en la mayoría de casos, seguro que algo puedes hacer. Recuerda que si es un problema, tendrá solución y si no tiene solución, no es un problema, acepta y trasciende.

AGOSTO

Sonríe más. La sonrisa fortalece varios músculos, ilumina tu cara y la de los tu alrededor, cambia tu estado de ánimo, ayuda a tu sistema inmunológico,potencia tu sentido del humor, mejora tus relaciones sociales y es un sanísimo atidepresivo natural.

SEPTIEMBRE

Agradece a diario. No puedes estar estresado y agradecido al mismo tiempo. Siéntete bendecido y no estarás estresado. Para ello te animamos a participar en el sorteo de la libreta de Bevalue “Sueña tu vida y vive tu sueño” para que escribas en ella todo lo que agradeces cada día y tus sueños, visualizándolos y pasándolos a hacer reales.

OCTUBRE

Sea un miembro positivo del equipo. Ser positivo no solo lo mejora; hace que todos a tu alrededor sean mejores y trabajar en equipo hará que llegues más lejos tal y como afirma la famosa frase “Si quieres llegar rápido, ve solo, si quieres llegar lejos, ve acompañado”.

NOVIEMBRE

Come alimentos más saludables. Alimentos que crezcan en árboles y plantas y menos alimentos manufacturados. Mejorará tu actividad cerebral, aumentará tu concentración, tendrás más energía de forma sostenible, reduce el estrés, fortalece el sistema inmunológico, vigoriza los huesos y ayuda al sistema digestivo.

DICIEMBRE 

Habla contigo mismo de forma positiva. Las palabras que te dices a ti mismo son tus pensamientos, ello provoca las emociones que sientes y, esas emociones, son la causa de las acciones que realizas. Como sabes, la mayoría de resultados que tienes en la vida son causa de tus acciones, por lo tanto: ¡hablarte en positivo te ayudará a conseguir los resultados que quieres! En lugar de escucharte dando fuerza a tus quejas, miedos y dudas, háblate con palabras de coherencia contigo mismo, de alegría, de agradecimiento y de fuerza. Sustituye el “no puedo hacerlo” por el “voy a hacerlo”.

¿Qué otr@s happytips nos recomiendas para este 2018?

¡Sueña tu vida y vive tu sueño!

¡Feliz año!

 

Muchas gracias Jorge Croda por colaborar con nosotros. Juntos, ¡sumamos!

Aquí tenéis más información sobre Jorge Croda:

Facebook

Linkedin

Web

A ti, voy a felicitarte

Voy a felicitarte. Sí, a ti. Y no va a ser un felicidades del tipo eres simplemente extraordinario. Más bien va a ser un felicidades del eres totalmente extraordinario. Porque lo extraordinario no tiene nada de simple, aún presentándose sencillo a ojos ajenos.

Tendemos a no calibrar la dificultad. Ese pesado incordio que se nos pone por el camino a cada paso que damos; a cada sueño que empezamos. Porque difícil es encontrar ese equilibrio tan buscado. Difícil es lograr esa armonía celestial que suena a felicidad. A tu felicidad. A la que labraste igual durante años, igual durante tan solo un instante. Pero lo hiciste, la anhelaste y la tocaste. Tan única, tan diferente, tan natural, tan tuya.

Te llamo extraordinario pues has sabido verte, conocerte. Y estarás pensando que la gran tontería se acaba de escribir, y que ahora sí deberías parar de leer. Y te felicito por no hacerlo y seguir aquí; porque no, no me he vuelto loca, y sí, he dicho que te felicito por verte. Así es que no todo el mundo lo consigue. En una sociedad dominada por el quiero y no puedo, suele abundar el voy a hacer ver que lo veo. Por favor, que no te engañen, quiero decir, que no os engañen a ninguno de vosotros, a los pocos que quedáis. Todo es pura ceguera. Lo que convierte en una tarea excepcional e incluso emocional el hecho de ver entre la multitud y no perderse por el camino de la apariencia.

Pues no se me ocurre mejor manera de celebrar tu diferencia que la de darte mi mano y, con ello, la de felicitarte por ser; por querer ser sin importar el cómo que tanto aburre a los que son de verdad. A los que, como tú, miran, sienten, piensan, viven y aman sin miedo a nada; como bien dicen Alex y Amaia.

Finalmente, mientras parto y te dejo solo, voy a felicitarte por irte. Por irte al ritmo que se va la vida. Sin dramas. Esos que se queden atrás. Porque eso va a significar que avanzas, así que felicidades por no pararte a lamentarte y seguir. Siempre seguir hacia adelante, lo que viene a ser lo importante. Lo que debería ser natural, y a lo que unos lo llaman trayectoria lineal mientras otros prefieren evolución corporal y mental. Así que adiós, por mi no vuelvas porque pobre de ti que te detengas.

Autora: Laura Ambrós Vivancos

Linkedin

Ella ya es perfecta y no lo sabe

Ella ya es perfecta y no lo sabe.

Busca, busca y busca pero no encuentra porque todavía ella no sabe que lo que tanto busca es… a ella.

Habla, habla y habla sin parar sin saber que aún en silencio se le va a escuchar, pues aunque quisiera jamás pasaría desapercibida, ella es luz, pero no puede verlo todavía.

Trabaja, trabaja y trabaja sin saber que ya está donde debe estar, este momento es el que debe alcanzar y vivir para su vida poder sentir. A veces corre mucho y, a veces no sabe muy bien hacia dónde, olvidando que la presencia, aquí y ahora, elimina la ausencia de su esencia.

Ella llama la atención, Intenta buscar aprobación. Viste grandes escotes, cortas faldas y calza altos tacones, el color rojo pasión es su devoción pues ese grito de presencia calma su sensación de ausencia. Su vestimenta anuncia que allí está ella, que existe, como si sin ello no la vieran y por ello derecho de vida no le dieran. Constantemente necesita que la vean y le confirmen que sí, que está, que es bella sin saber que la única que no se ve es… ella.

Ella busca qué foto colgar en su instagram para, de otros, superar el número de likes, sin saber que con la única con quien compite es con ella y ya es ella la más bella.

Ella es capaz de entregar su cuerpo y alma a cualquiera que le dé un poco de cariño, pues todavía no sabe el valor que tiene ella y cuando le dan atención anestesia el dolor que le provoca su ausencia, la ausencia de no sentir su esencia. Atención que consiste en un bombardeo de estímulos a cada momento, palabras, caricias, mensajes, likes, emails… Cualquier cosa que le haga creer, aunque no sea real, que hay alguien que piensa en ella, que hay algo que le dice que existe, por eso persiste, aunque ese alguien o ese algo no sepa ni su nombre, será capaz de entregarse a cualquier hombre.

Quiere adelgazar ya que ha inventado una imagen ideal que alcanzar, preocupada por el “qué dirán”, sin verlo y sin saberlo, inventando en su mente que así la querrán, pues todavía no entiende que ya está rodeada de todo el amor que eliminará su dolor.

La intranquilidad le invade porque no se entiende, porque no se siente. Lo que no sabe todavía es que se logrará perdonar por la calma no alcanzar al no saber, al no entender. Se perdonará y  olvidará que olvidó que no hay que entender todo para eliminar el dolor sino que, a veces, basta con fluir y sentir para poder vivir.

Sigue caminando por las tinieblas, aunque crea que el camino no va aparecer y sienta que por donde ella pisa se va a desvanecer. A veces quiere dejar de vivir por no entender su sentir pero hay algo que le empuja a seguir, algo mayor que todo dolor, hay algo enorme en ella y eso es el amor.  Aún sin entender la vida, continúa viviendo, tan fuerte, tan bella, tan ella.

Lo que no sabe todavía es que detrás de todo ese ruido está ella, tan perfecta con su esencia, tan bella, desconoce que lo que marcará la diferencia entre ser y aparentar, es ella, y dejará de necesitar para empezar a amar.

Ella explora sin parar porque aún ignora que su tranquilidad va a llegar. Llegará un día que dé sentido a su vida y todo el camino recorrido un sentido habrá cogido. La fuerza del dolor le hará resistente a todos los huracanes que encontrará en el camino, pues su resilencia nace de su dolencia y el dolor vivido coge sentido cuando es necesario para llegar… a ella.

Dile que está, dile que es bella, pero no olvides que lo olvidará hasta que se encuentre… ella. 

Tan yo, tan tú, tan ella.

María Gilabert

Facebook

Linkedin