SÍ, eres capaz de decir NO

¿Cuándo fue la última vez que dijiste “si” cuando realmente querías decir “no”?

¿Cuál fue el hecho o situación exacta?

Resulta bastante común la capacidad (Sí, capacidad) que muchos tenemos de responder automáticamente “si” y posteriormente sentirnos mal por haber aceptado.

Normalmente suele ocurrir en entornos donde tenemos un vínculo de unión o confianza, ya sea laboral, familiar o de amistad.

Entonces… ¿Por qué tenemos la capacidad de decir sí y no la capacidad de decir no?

Algunas de las causas principales tienen su origen en el cómo aprendimos a desarrollar nuestras habilidades sociales. Todo aprendizaje pasa por una fase de imitación y refuerzo, por lo que podríamos decir que igual los modelos que seguimos en nuestra infancia nos enseñaron a tener una conducta que actualmente no siempre nos beneficia.

Además hay frases que tenemos interiorizadas desde hace años que actualmente forman parte de nuestras creencias “Hay que ser siempre obediente, servicial, amable, eficiente”, “No hay que ser egoísta ni decepcionar a los demás” “Conserva una buena reputación”. ¿Alguna te resulta familiar?

¡Ey! Aquí no vale un… “Me enseñaron mal, la culpa es de…”. Echar la culpa a otros o al pasado puede ser un gran limitador de tus logros, así que te invito a que cojas las riendas de tu vida. =)

Vayamos hacía lo que sí queremos lograr.

¡Decir no y sentirme bien!

Antes de empezar con la práctica de “decir no” sería interesante que iniciaras con un proceso de autoobservación* de tus pensamientos y sentimientos frente a estas situaciones.

*La autoobservación como facilitador para detectar nuestras conductas habituales.

Ideal sería si pudieras anotar la situación ocurrida junto con: cuándo, con quién, qué ocurrió, qué pensamientos tuviste antes y después, qué sentiste y cuál fue el resultado o consecuencia.

De esta forma, comprenderás con mayor exactitud el área a mejorar y así tomar medidas para dar la respuesta oportuna respetándote y respetando a los demás.

Cierto es que dependiendo de la necesidad o contexto situacional uno tiene que ser más o menos flexible y adaptarse a lo que está sucediendo. ¡Cuidado con pasar de un extremo a otro!

Es posible que te preguntes… Y, ¿Cómo lo hago?

A continuación tienes diferentes pautas que puedes poner en práctica. ¡Espero que te resulten útiles!

  1. Agradecimiento y explicación.

Agradecer la consideración de aquel que te hace una petición y posteriormente comentar tu situación actual para que entienda por qué no puedes aceptar el sí.

Ej: Muchas gracias por pensar en mí, aunque ahora mismo estoy…

  1. Alternativas al no.

Proponer una alternativa que pueda ayudar a la otra persona a resolver su asunto.

Ej: No puedo ayudarte en eso, pero si podría comprometerme en…

  1. Reflexión.

Concederse un tiempo para reflexionar permitirá evaluar las necesidades propias y ajenas y así dar una respuesta acorde a la situación.

Ej: Deja que lo piense, me gustaría tomarme unos minutos antes de responderte.

  1. Cuida tu comunicación no verbal.

La comunicación no verbal es aproximadamente un 90% de nuestra comunicación, por lo que una sonrisa, gestos relajados y un tono de voz suave permitirán una situación más cómoda a quien recibe el “no”.

Y bien… ¿Cómo empezarías a introducir el “no” en tu comunicación? ¡Hazlo a tu modo!

Si siempre decimos “sí” a los demás es posible que nos estemos diciendo no a nosotros mismos.

 

Autora: Anna Achón

 

A ti, voy a felicitarte

Voy a felicitarte. Sí, a ti. Y no va a ser un felicidades del tipo eres simplemente extraordinario. Más bien va a ser un felicidades del eres totalmente extraordinario. Porque lo extraordinario no tiene nada de simple, aún presentándose sencillo a ojos ajenos.

Tendemos a no calibrar la dificultad. Ese pesado incordio que se nos pone por el camino a cada paso que damos; a cada sueño que empezamos. Porque difícil es encontrar ese equilibrio tan buscado. Difícil es lograr esa armonía celestial que suena a felicidad. A tu felicidad. A la que labraste igual durante años, igual durante tan solo un instante. Pero lo hiciste, la anhelaste y la tocaste. Tan única, tan diferente, tan natural, tan tuya.

Te llamo extraordinario pues has sabido verte, conocerte. Y estarás pensando que la gran tontería se acaba de escribir, y que ahora sí deberías parar de leer. Y te felicito por no hacerlo y seguir aquí; porque no, no me he vuelto loca, y sí, he dicho que te felicito por verte. Así es que no todo el mundo lo consigue. En una sociedad dominada por el quiero y no puedo, suele abundar el voy a hacer ver que lo veo. Por favor, que no te engañen, quiero decir, que no os engañen a ninguno de vosotros, a los pocos que quedáis. Todo es pura ceguera. Lo que convierte en una tarea excepcional e incluso emocional el hecho de ver entre la multitud y no perderse por el camino de la apariencia.

Pues no se me ocurre mejor manera de celebrar tu diferencia que la de darte mi mano y, con ello, la de felicitarte por ser; por querer ser sin importar el cómo que tanto aburre a los que son de verdad. A los que, como tú, miran, sienten, piensan, viven y aman sin miedo a nada; como bien dicen Alex y Amaia.

Finalmente, mientras parto y te dejo solo, voy a felicitarte por irte. Por irte al ritmo que se va la vida. Sin dramas. Esos que se queden atrás. Porque eso va a significar que avanzas, así que felicidades por no pararte a lamentarte y seguir. Siempre seguir hacia adelante, lo que viene a ser lo importante. Lo que debería ser natural, y a lo que unos lo llaman trayectoria lineal mientras otros prefieren evolución corporal y mental. Así que adiós, por mi no vuelvas porque pobre de ti que te detengas.

Autora: Laura Ambrós Vivancos

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Ella ya es perfecta y no lo sabe

Ella ya es perfecta y no lo sabe.

Busca, busca y busca pero no encuentra porque todavía ella no sabe que lo que tanto busca es… a ella.

Habla, habla y habla sin parar sin saber que aún en silencio se le va a escuchar, pues aunque quisiera jamás pasaría desapercibida, ella es luz, pero no puede verlo todavía.

Trabaja, trabaja y trabaja sin saber que ya está donde debe estar, este momento es el que debe alcanzar y vivir para su vida poder sentir. A veces corre mucho y, a veces no sabe muy bien hacia dónde, olvidando que la presencia, aquí y ahora, elimina la ausencia de su esencia.

Ella llama la atención, Intenta buscar aprobación. Viste grandes escotes, cortas faldas y calza altos tacones, el color rojo pasión es su devoción pues ese grito de presencia calma su sensación de ausencia. Su vestimenta anuncia que allí está ella, que existe, como si sin ello no la vieran y por ello derecho de vida no le dieran. Constantemente necesita que la vean y le confirmen que sí, que está, que es bella sin saber que la única que no se ve es… ella.

Ella busca qué foto colgar en su instagram para, de otros, superar el número de likes, sin saber que con la única con quien compite es con ella y ya es ella la más bella.

Ella es capaz de entregar su cuerpo y alma a cualquiera que le dé un poco de cariño, pues todavía no sabe el valor que tiene ella y cuando le dan atención anestesia el dolor que le provoca su ausencia, la ausencia de no sentir su esencia. Atención que consiste en un bombardeo de estímulos a cada momento, palabras, caricias, mensajes, likes, emails… Cualquier cosa que le haga creer, aunque no sea real, que hay alguien que piensa en ella, que hay algo que le dice que existe, por eso persiste, aunque ese alguien o ese algo no sepa ni su nombre, será capaz de entregarse a cualquier hombre.

Quiere adelgazar ya que ha inventado una imagen ideal que alcanzar, preocupada por el “qué dirán”, sin verlo y sin saberlo, inventando en su mente que así la querrán, pues todavía no entiende que ya está rodeada de todo el amor que eliminará su dolor.

La intranquilidad le invade porque no se entiende, porque no se siente. Lo que no sabe todavía es que se logrará perdonar por la calma no alcanzar al no saber, al no entender. Se perdonará y  olvidará que olvidó que no hay que entender todo para eliminar el dolor sino que, a veces, basta con fluir y sentir para poder vivir.

Sigue caminando por las tinieblas, aunque crea que el camino no va aparecer y sienta que por donde ella pisa se va a desvanecer. A veces quiere dejar de vivir por no entender su sentir pero hay algo que le empuja a seguir, algo mayor que todo dolor, hay algo enorme en ella y eso es el amor.  Aún sin entender la vida, continúa viviendo, tan fuerte, tan bella, tan ella.

Lo que no sabe todavía es que detrás de todo ese ruido está ella, tan perfecta con su esencia, tan bella, desconoce que lo que marcará la diferencia entre ser y aparentar, es ella, y dejará de necesitar para empezar a amar.

Ella explora sin parar porque aún ignora que su tranquilidad va a llegar. Llegará un día que dé sentido a su vida y todo el camino recorrido un sentido habrá cogido. La fuerza del dolor le hará resistente a todos los huracanes que encontrará en el camino, pues su resilencia nace de su dolencia y el dolor vivido coge sentido cuando es necesario para llegar… a ella.

Dile que está, dile que es bella, pero no olvides que lo olvidará hasta que se encuentre… ella. 

Tan yo, tan tú, tan ella.

María Gilabert

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Se hace camino al andar, la felicidad es avanzar

¿Hacia dónde voy?

¿Cómo saber si es la decisión correcta si nunca la tomas? Estás dispuesto a preguntarte toda la vida “¿qué hubiera pasado si…?, “¿Y si…?

No importa si no ves el camino, da el primer paso ahora y el camino irá apareciendo al andar. Arriésgate porque el error más grande que puedes cometer en la vida es temer continuamente que cometerás uno. Sólo aquellos que arriesgan ir demasiado lejos pueden sorprenderse de lo lejos que pueden llegar.

Apunta a las estrellas y déjate sorprender, pues llegarás a alguna o te cruzarás con la luna. Lo único que hay peor que comenzar algo y fracasar es no comenzar nada. Si no arriesgas, no ganas. No mires atrás y te preguntes ¿Por qué? Mira adelante y pregúntate ¿Por qué no? Si quieres algo… ¡ve a por ello y punto! Lucha por aquello que deseas, y no te rindas nunca. Si te caes 7 veces, te levantas 8. Con constancia, perseverancia, amor y pasión se puede conseguir lo inimaginable alcanzando lo inalcanzable.

Mi vida es ahora

¿Cuándo es el momento adecuado?

Estar preparado es importante, esperarlo aún más, pero aprovechar el momento es la clave de la vida. Porque la vida es aquello que va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes. Es aquello que pasa cuando abres y cierras los ojos. Y puede cambiar de un momento a otro: muy pronto en la vida, a veces es muy tarde. El año tiene 365 días, pero no sabemos cuántos años tendrá nuestra vida, ni si quiera sabemos si viviremos los 365 días de este año. Por eso, cada día cuenta, cada momento, cada sonrisa, cada abrazo… pues nunca sabes cuál será el último.

Recuerda siempre que es ahora o nunca. Así que si tienes algo en mente, ¡arriésgate! Ama, vive, canta, salta, grita, llora. Intensamente, como si no pudieras hacerlo más fuerte. Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir siempre y nunca olvides vivir el presente.

Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de tus años; pues la vida no se mide por las veces que respiras sino por los momentos que te dejan sin aliento.

¡Ahora es tu turno para darle vida a tus años y magia a tus días!

Equilibrio y armonía para ser felices

Equilibrio y armonía:

La vida es como montar en bicicleta. Para mantener el equilibro hay que seguir pedaleando. Muchas veces quizá no vemos qué nos está esperando al final del camino o nos podemos quedar sin fuerza, pero por mucho que nos cueste pedalear hay que seguir intentándolo. Seguro que al final hay algo que vale la pena. Y el camino es la vida que hay que vivir: con o sin obstáculos, con subidas, bajadas o terrenos llanos. Hoy estás aquí y mañana… ¿Quién sabe dónde estarás mañana?  Todo llega, todo pasa y todo cambia.

La persistencia y la constancia harán que lleguemos allí donde queramos, es por eso que la bicicleta nunca debe dejar de rodar. 

“La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía”.

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