12 happytips para ser feliz este 2018

¡Un nuevo año se abre ante ti con nuevas oportunidades para crear, crecer, para sentir, para vivir!

Tú decides qué hacer con él, con estos 365 días que tienes por delante. ¿Serás víctima o protagonista de tu vida?

Para inaugurar con fuerza este 2018 ya tenemos la primera libreta de Bevalue 😍😊👌

Nosotros la utilizamos para 2 cosas:

  • Escribir y agradecer lo bueno que me ha pasado cada día. 
  • Visualizar, escribir y plasmar lo que soñamos, así lo diseñamos en papel, estructuramos y planificamos para crearlo y hacer los sueños realidad. Primero en la mente, luego en el papel y después… ¡crearlo!

¡Sueña tu vida y vive tu sueño!

Recuerda que no atraes lo que quieres, atraes lo que eres. De esta manera, agradeciendo, soñando y creando pasarás de ser víctima a ser protagonista de tu vida vibrando en una energía positiva que atraerá energías similares a tu vida. 

Sorteamos una libreta entre los participantes al siguiente concurso que realizamos en las redes sociales de Bevalue: 👉 Seguir alguna de nuestras redes sociales (Facebook, twitter, Linkedin, web y/o Instagram)

👉 Comentar en este post un objetivo (positivo, concreto y realista) que te propones para este 2018 ¿Te unes conmigo a seguir desarrollando tu potencial y aportando valor este 2018?

Para abordar este año nuevo y los desafíos que vienen con una mentalidad de crecimiento compartimos contigo este post escrito por María Gilabert, fundadora de Bevalue, junto a Jorge Croba, gran líder en Texas, presidente de G3MKT, superintendent en Southearns Oaks Club Golf, situado entre los 6 mejores Supertintendentes de golf en Estados Unidos. Jorge es un apasionado por el golf, más que un deporte es ya su estilo de vida y  “Busca y crea la oportunidad con Amor, Pasion y Perseverancia”.

Este 2018 te animamos a que, en lugar de decir “No puedo”, intentes decirte “¿Qué estrategia diferente puedo usar?”. En lugar de “No funcionó”. prueba “¿Cuál es el aprendizaje que saco? ¿Cuál va a ser mi siguiente paso?” Si abordamos cada situación de nuestra vida con una mentalidad positiva, escuchando nuestra intuición y permitiéndote guiar nuestra imaginación, creatividad e innovación, los problemas que antes parecían insuperables de repente parecen vencerse y surge la mejor versión de ti mismo.

Para acompañarte a desarrollar tu mejor versión queremos compartir contigo 12 happytips que hemos escrito, 12 píldoras positivas que te ayudarán a acercarte a tu felicidad y bienestar llenándote de energía, fuerza e inspiración que te moverán a la acción hacia tus sueños durante este 2018.

ENERO

Recuerda tu “Para qué”: Vive tu propósito. Recuerda por qué haces lo que haces. No nos quemamos por lo que hacemos. Nos quemamos porque nos olvidamos para qué lo hacemos.

FEBRERO

Ama el proceso. Recuerda que no hay tal cosa como el éxito de la noche a la mañana. Ama el proceso y te encantará lo que produce el proceso. La felicidad es un viaje, está en el camino, no el destino.

MARZO

Mantente positivo: Puedes escuchar a los cínicos y los escépticos y creer que el éxito es imposible o puedee confiar en ti. Con fe y una actitud optimista, todo es posible. Como dijo Henry Ford, “Tanto si crees que puedes como si crees que no, tendrás razón”.

ABRIL

Ten confianza: Confía en que todo sucede por una razón y espere que salgan cosas buenas de experiencias desafiantes. ¡Que todo fluya y nada influya!

MAYO

No se permiten vampiros de energía. Coloca un letrero que diga “No se permiten vampiros de energía”. Como dijo Gandhi: “No dejaré que nadie pase por mi mente con los pies sucios”.

JUNIO

Lee más. Lee más libros de los que leíste en 2017, la lectura es aprendizaje, una fuente de sabiduría con la que conseguirás ampliar tus conocimientos, cambiar tu perspectiva y despiertar tu imaginación.

JULIO

Regla de NO quejarte. Implemente la regla de No quejarte. Si te estás quejando, no estás liderando. Cuando te quejas te apegas al problema en vez de buscar una solución y, en la mayoría de casos, seguro que algo puedes hacer. Recuerda que si es un problema, tendrá solución y si no tiene solución, no es un problema, acepta y trasciende.

AGOSTO

Sonríe más. La sonrisa fortalece varios músculos, ilumina tu cara y la de los tu alrededor, cambia tu estado de ánimo, ayuda a tu sistema inmunológico,potencia tu sentido del humor, mejora tus relaciones sociales y es un sanísimo atidepresivo natural.

SEPTIEMBRE

Agradece a diario. No puedes estar estresado y agradecido al mismo tiempo. Siéntete bendecido y no estarás estresado. Para ello te animamos a participar en el sorteo de la libreta de Bevalue “Sueña tu vida y vive tu sueño” para que escribas en ella todo lo que agradeces cada día y tus sueños, visualizándolos y pasándolos a hacer reales.

OCTUBRE

Sea un miembro positivo del equipo. Ser positivo no solo lo mejora; hace que todos a tu alrededor sean mejores y trabajar en equipo hará que llegues más lejos tal y como afirma la famosa frase “Si quieres llegar rápido, ve solo, si quieres llegar lejos, ve acompañado”.

NOVIEMBRE

Come alimentos más saludables. Alimentos que crezcan en árboles y plantas y menos alimentos manufacturados. Mejorará tu actividad cerebral, aumentará tu concentración, tendrás más energía de forma sostenible, reduce el estrés, fortalece el sistema inmunológico, vigoriza los huesos y ayuda al sistema digestivo.

DICIEMBRE 

Habla contigo mismo de forma positiva. Las palabras que te dices a ti mismo son tus pensamientos, ello provoca las emociones que sientes y, esas emociones, son la causa de las acciones que realizas. Como sabes, la mayoría de resultados que tienes en la vida son causa de tus acciones, por lo tanto: ¡hablarte en positivo te ayudará a conseguir los resultados que quieres! En lugar de escucharte dando fuerza a tus quejas, miedos y dudas, háblate con palabras de coherencia contigo mismo, de alegría, de agradecimiento y de fuerza. Sustituye el “no puedo hacerlo” por el “voy a hacerlo”.

¿Qué otr@s happytips nos recomiendas para este 2018?

¡Sueña tu vida y vive tu sueño!

¡Feliz año!

 

Muchas gracias Jorge Croda por colaborar con nosotros. Juntos, ¡sumamos!

Aquí tenéis más información sobre Jorge Croda:

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Si YO fuera TÚ

Si YO fuera TÚ

Era 11 de julio de 2010, las calles de Londres estaban abarrotadas de camisetas rojas y naranjas, el momento más esperado del mundial de fútbol había llegado: la final entre Holanda y España. La mayoría conocemos ya el resultado final y lo que vino después…pero hay algo que me tocaría profundamente, algo que el deporte nos enseñaron aquel día a todos los que estábamos dentro de ese bar. Al terminar el encuentro, los españoles cantaban y lloraban de alegrí­a, en cambio los holandeses estaban en silencio, y también lloraban, pero de decepción. De repente, los españoles comenzaron a hablar con los holandeses, a animarles, a abrazarles y a establecer poco a poco una conexión con ellos que devolvió a todos un sentimiento de entusiasmo, cantando y riendo juntos como si de hinchas del mismo equipo se tratase.

Ese sentimiento de empatí­a hizo que el trago amargo de la derrota fuera más llevadero para aquellos aficionados holandeses y también hizo bajar a la tierra a algunos españoles pensando que por pequeños detalles podrían haber sido ellos quienes estuvieran en esa situación.

¿Cuándo ha sido la última vez que alguien nos ha ayudado, ya sea, a levantarnos después de una mala caída o a integrarnos en un entorno desconocido? ¿Qué logramos aprender cuando vemos la realidad desde los ojos del otro?

Valores como la empatía son a veces muy difí­ciles de apreciar o aplicar hoy en día en este mundo tan competitivo, de tantos prejuicios, de tantas crí­ticas, de tantas ideologías, religiones y razas. Pero, ¿acaso las empresas no se forman de personas con diferentes maneras de pensar y ver la vida? ¿Qué sería de los equipos si todos reaccionáramos igual a las mismas vivencias o situaciones?

Investigaciones han demostrado que la empatía sincera hacia los demás en el dolor o el estrés emocional, produce un poderoso efecto calmante. Está comprobado que el carácter empático de un equipo mejora la relación entre todos sus integrantes, consigue un clima más positivo y logra un rendimiento mayor y más duradero en el trabajo. Los grandes equipos tienen líderes empáticos, que saben qué necesita su gente en cada momento, que se ponen en los zapatos de todos y cada uno de ellos, aunque sea solo un ratito, e inspiran a cualquiera a dar lo mejor de sí mismos y aumentar la confianza.

Estamos hablando de ayudar y apoyar de manera incondicional al prójimo, como cuando la mejor de las aficiones empuja con un gran aliento de ánimo al equipo de sus amores. Estamos hablando de escuchar con el corazón para sentir sin juzgar y para comprender sin cuestionar. Y también estamos hablando de comunicar lo que uno piensa, sin herir los sentimientos ni menospreciar la valía de otra persona.

Por ejemplo, cada vez hay más empresas que incluyen, a través del departamento de RRHH, un plan de acogida en la incorporación de un nuevo trabajador. Aunque a simple vista no lo parezca y resulte un mero trámite para el resto del equipo, para la motivación y autoestima de la persona que inicia una nueva etapa ahí­ puede ser un gesto vital que marque su futuro dentro del equipo. Sentir que perteneces a una “familia”, sentirse comprendido, sentirse apoyado y arropado por unos compañeros es algo que se debe fomentar dentro de las empresas y que a largo plazo construirá equipos de alto rendimiento.

Debemos ser conscientes de que a lo largo de nuestras experiencias laborales tendremos momentos de éxito, aunque también derrotas. Un día estaremos en la cima, pero otro podemos estar muy cerca del suelo. Si tan solo somos conscientes de esto y de pensar que un día puedo ser yo esa persona y por un instante somos capaces de ponernos los zapatos de ésta, ya habremos dado un paso de gigante en nuestra carrera y por consiguiente habremos mejorado todos como personas.

Beneficios de sudar la camiseta en tu empresa: felicidad laboral

Componentes deportivos en la empresa

Se lo que estás pensando: “¿Habrá que trabajar más?”, “¿van a prohibir el aire acondicionado?”, “¿acaso no la estoy sudadando ya?” o “¡por fin, ya era hora!”.

Tranquil@s, que no cunda el pánico. Lo que quiero transmitir, es la importancia del deporte en el mundo de la empresa. Especialmente para mejorar el estado físico y mental de la plantilla, donde sin duda el beneficio de practicarlo es notablemente visible en la productividad, el rendimiento, la reducción de absentismo y la relación de las personas, sobretodo si se hace en equipo. Pero también por los sólidos valores que se contagian, que aumentan nuestra motivación para seguir creciendo, estar feliz con nuestro trabajo y alineados con el propósito de la empresa.

Y aquí­ precisamente me gustaría centrarme, ahora que cada vez más se tienen en cuenta los valores que transmiten las organizaciones, ahora que cada vez más nos vemos atraídos por el salario emocional. Las mejores empresas incluyen estos 7 beneficios gracias al deporte:

  • Compromiso: El compromiso es lo primero para tirar del carro, para avanzar, lo que te hace cumplir metas, lo que une equipos. Si no estás comprometido con tus objetivos, con tus metas, con la visión de tu empresa o tu equipo ¿qué haces ahí?. Si te comprometes con algo, asegúrate de que tienes las ganas de hacerlo, los medios suficientes y el valor y fuerza de voluntad para ir a por ello.
  • Trabajo en equipo: Aquí­ podría tirarme horas, con lo de moda que está el trabajo en equipo, y lo difícil que parece para muchas personas. Por eso he querido dividirlo en tres aspectos esenciales:
  • Comunicación: La comunicación que “existe” ahora en algunas empresas es tóxica, poco fluida y a veces brilla por su ausencia. Desde el CEO hasta el becario, desde el entrenador al último jugador, la comunicación debe ser clara y limpia, con información bien detallada para la correcta ejecución, por parte de todos, de las tareas y objetivos. Además, potenciar el diálogo es la mejor manera de solucionar los conflictos que a veces se presentan.
  • Interdependencia: No somos buenos en todo, seguro que hay algo de lo que carecemos, donde necesitamos pedir ayuda. La conexión entre departamentos es crucial para avanzar. Sinergias entre unos y otros, si yo no llego tú me cubres, si hoy no estás salgo yo a jugar en tu lugar, si no conoces muy bien esta estrategia, te la explicamos. Debemos estar unidos, cerca unos de otros, nos necesitamos y nos complementamos.
  • Empatía: A lo largo de nuestra carrera pasamos por numerosas situaciones difíciles que nos hacen aprender. Como por ejemplo la integración a un nuevo puesto o equipo. Puede ser una de las más incómodas en las que más debemos ayudarnos. Quizá no con acciones concretas, pero bastarí­a con paciencia y comprensión, arrimando el hombro, porque un día tú fuiste esa persona o, espera, quizá un día tú serás esa persona y, ¿qué te gustaría recibir?

  • Esfuerzo/Sacrificio: Esto debería ir ya grabado a fuego en cada una de nuestras mentes. Sin esfuerzo ni sacrificio no se consigue nada. Sin esto solo puedes permanecer en la mediocridad, en el anonimato, el conformismo y ¡cuidado! que los músculos se te pueden atrofiar. ¿Cómo crees que Michael Jordan ha conseguido ser el mejor jugador de la historia de baloncesto?
  • Pasión: Sí­, exacto, hablo de ese fuego, de esa fuerza, de ese sentimiento que te invade por dentro, que te hace avanzar, levantarte por la mañana, y dar el 100% cada dí­a, cada minuto y cada segundo. Ningún deportista practica su deporte por obligación o porque no queda otra. ¿Te apasiona aquello que haces? ¿el lugar donde trabajas? Si es así­, enhorabuena, eres muy afortunado. Tu aportación a esa empresa y los resultados que obtendrás serán espectaculares. Si no es así, sigue buscando, apuesta y arriesga para encontrarlo. Conócete mejor y encuentra esa voz dentro de ti.
  • Superación: Me refiero, supérate a ti mismo cada dí­a, no a nadie más. Verás mucha competencia, el mundo va a ir exigiéndote cada vez más. Levántate y lucha por crecer, por mejorar, por seguir consiguiendo metas más difíciles. La satisfacción de mirar atrás y ver lo que has evolucionado desde entonces es impresionante. Las empresas valoran aquellas personas que tienen ambición, que quieren más y que buscan siempre la excelencia. ¿Cómo crees que Michael Phelps ha ganado 8 medallas de oro en sólo unos juegos Olí­mpicos? Su filosofí­a: “Nadie va a poner un lí­mite a lo que estoy haciendo. Voy a hacer lo que quiero hacer, cuando quiero hacerlo. Así es como yo siempre he trabajado. Si quiero algo, salgo a buscarlo”.
  • Perseverancia: No te rindas, ve a por ello, no te detengas…. un día aquello que deseas, llegará. De esto precisamente se trata el éxito, de permanecer conectado y trabajando día a día, aunque las cosas no salgan bien, aunque se fracase, aunque parezca que la tormenta no cede. Un buen ejemplo es aquellos que están buscando un trabajo, o un empleo con mejores condiciones, esa gente que no tira la toalla. Porque esto significa sobretodo CREER que se puede. Ya lo dijo Woody Allen: “el 90% del éxito se basa solamente en insistir”
  • Reconocimiento: Y sí­, por fin llega, el tan ansiado premio, la recompensa. Muchas empresas cada vez se enfocan más en premiar y reconocer los logros (¡ojo! y también sólo el esfuerzo) de su equipo. Existen de muchas maneras, a veces solo hace falta un gracias, buen trabajo o a veces viene en forma de bonos o días libres. Sea como sea, el reconocimiento es algo necesario. Nos motiva, nos compromete aún más y nos sube la autoestima muchí­simo. A todos nos gustan que nos pongan medallas de oro, plata o bronce. Además, un reconocimiento personalizado, el empleado valorará mucho más.

Son muchos los beneficios, como ves, que el deporte puede aportar al mundo de la empresa. Por supuesto que hay muchos más. Lo importante es que cada uno vea los suyos, los integre y los aplique en su día a día.

En BeValue hacemos que esta mezcla sea muy potente, desde el disfrute, desde el entusiasmo y desde la pasión que nos une.

Porque ya sabéis que juntos, ¡sumamos!

Autor: Gabriel Redondo

Aprender a soltar, a dejar ir para ser feliz

A veces se nos presentan situaciones, oportunidades u/o personas que generan en nosotros una serie de emociones de bienestar y nos llenan de satisfacción, creemos que hemos encontrado nuestro camino, proyectamos en ellas nuestro futuro, nuestros sueños, creando una serie de expectativas y nos aferramos a esa idea, nos cegamos y obsesionamos llegando a creer que no encontraremos a otra cosa igual, a nada mejor… y que sin eso estamos perdidos…

Hacemos responsables a ese “tesoro” encontrado de nuestra felicidad, poniendo absolutamente todo el foco y atención hacia ello.

En este punto es cuando empezamos a proyectar el miedo a la pérdida, nuestras inseguridades e ansiedad afloran y nos descontrolamos si llegamos a pensar en que puede pasar si algun dia eso se desvanece. Porque claro, lo encontrado es único e irremplazable.

¿Cómo tomar consciencia de la situación y aprender a buscar la felicidad dentro de uno mismo?

En primer lugar ser objetivos, tomar conciencia la de la situación y basarnos en hechos y datos reales.

Pregúntate:

  • ¿De todas las personas,  oportunidades, situaciones que existen en el planeta tierra, seguro que sólo esa es la mejor de todas ellas?
  • ¿Seguro que es irrepetible?
  • ¿Seguro que no podrás encontrar a nada/nadie mejor?
  • ¿Seguro?¿Cómo lo sabes, en qué te basas?
  • ¿Qué es lo peor que puede pasar si “ese tesoro” se termina?
  • ¿Que te da miedo? ¿Que te limita?
  • ¿Qué te aporta “ese tesoro” que puedes incorporar en tu dia a dia, o que puedes hacer para ti?

Una vez se ha tomado consciencia de la situación y se han identificado los miedos,  se tiene que fijar una serie de acciones para que uno mismo observe y experimente que puede ser feliz por sus propios medios, independientemente de si posee o no su tesoro.

 

“Recuerda

que a veces

no conseguir

lo que queremos

es un maravilloso

golpe de suerte.”

 – Dalai Lama –

 

Autora: Sílvia Camprubí

Vive tu presente, sé feliz y no dejes escapar tu vida

Hoy os voy hablar de lo importante que es vivir el aquí y el ahora, sí, sé perfectamente que estaréis cansados de oír esta frase, pero quiero transmitiros porque es tan importante para mí, y a partir de qué momento entendí que esta frase debía ser mi motor de vida.

Muchas veces habréis oído hablar al compañero, al abuelo, o al vecino, que os dice “disfruta el momento”, “lo importante es el camino y no la meta” o “la vida son dos días, y uno ya lo has vivido”. Escuchamos estas expresiones pero realmente no les prestamos suficiente atención porque creemos que es mejor vivir sin saber o tener presente que algún día desapareceremos.

Hasta que no se te muere un ser querido muy próximo a ti, o un amigo se pone tan enfermo que se encuentra entre la vida y la muerte, no haces “el clic”, o no vuelven esas palabras a tu mente, cambiando entonces drásticamente tu forma de ver la vida.

He podido vivir en primera persona estos dos ejemplos que os acabo de mencionar, y la verdad, me dejaron un mal sabor de boca, que no me gustaría compartir con nadie.

Muchas veces nos ponemos a discutir con nuestros amigos por cosas sin importancia, incluso con nuestros padres, con quienes tenemos conflictos a diario, y desarrollamos un círculo negativo a nuestro alrededor que de nada nos sirve. El hecho de ser testarudos o de no querer comprender al otro, y querer tener la mayoría de veces la razón, nos nubla la vista, y no nos deja ver que hay más allá de ese discurso. Detrás, encontramos la persona que nos quiere, la que nos ha elegido o hemos elegido para que nos acompañe en nuestro camino. Debemos quedarnos con no tratar de tener la razón, sino de ser felices a su lado.

La mayoría de veces prestamos poco tiempo a la gente que nos rodea y que quiere acercarse a nosotros para disfrutar de su tiempo, pensando que hay cosas más importantes o urgentes que hacer. En realidad, puedo decir desde mi propia piel, que yo lo hice, no utilicé el tiempo que tuve con un ser querido muy próximo a mi porque prestaba más atención a otras cosas, y ahora ese ser ya no está conmigo, y ya no puedo aprovechar ese tiempo con él.

Por ello, por ejemplos como estos, tenemos remordimientos sobre cosas que no hicimos, o cosas que pudimos hacer mejor. Y todo esto me da que pensar en que actuamos poco por nuestras pasiones o deseos, y más por nuestras obligaciones externas, por el que dirán, o por lo que esperan de nosotros como personas en la sociedad.

A todo esto, os propongo que reflexionéis un poco y os preguntéis… ¿Por qué aplazáis algo que queréis ahora, solo porque consideráis que debe de encontrarse en vuestros planes del futuro? ¿Por qué no lo hacéis ahora mismo? ¿Qué os impide hacer ahora lo que deseáis? ¿Podríais reconvertir uno de estos obstáculos en instrumentos que os ayudaran a conseguir en vuestro presente lo que realmente queréis ahora?

Debéis leer entre líneas, observar profundamente qué necesitáis para ser más felices en vuestros días y poneros a la acción, no dejéis para mañana algo que os gustaría hacer hoy.

No existe ese momento idóneo para empezar una actividad o cosa, o retomar lo que un día empezasteis, simplemente o se quiere empezar o no se empieza, no le deis vueltas al tema, ¡lanzaos! La vida es corta y hay que aprovecharla al máximo, no perdáis vuestro tiempo organizando un futuro que quizá no llegue, no se trata de ser negativo, sino de ver y disfrutar vuestro presente con todas sus posibilidades y con optimismo, de este modo veréis que vuestra vida se llena de satisfacción y de hechos con valor.

Para acabar este post me gustaría compartir con vosotros una frase que me gusta mucho: “El destino no es cuestión de casualidad, sino cuestión de elección. No es algo a lo que se deba esperar, sino algo a conseguir” – Jeremy Kitson.

 

Autora: Noelia Diaz

Delegar responsabilidades

¿Cómo debo delegar responsabilidades que no me pertenecen?

Seguramente la mayoría de vosotros, en vuestro día a día, actuáis anticipándoos a los peligros y amenazas que pueden ir sucediendo. Cierto es que tenemos la necesidad de minimizar la incertidumbre para sentir que tenemos mayor control en nuestra vida. En muchas ocasiones, para escoger las mejores decisiones nos adelantamos a los acontecimientos, pero esta necesidad de prever, ocasionalmente, se puede convertir en un problema psicológico.

Nuestra necesidad de controlar todas las situaciones así como, nuestro comportamiento y nuestras emociones va ligada por tanto a la necesidad de mantenernos seguros, y de que ninguna amenaza pueda hacernos daño. El exceso de control en este caso nos llevaría a sufrir bloqueo e indecisión en nuestras acciones.

El problema se encuentra en que no todas las situaciones son controlables, y no somos adivinos como para predecir todos los posibles resultados. La incertidumbre a no saber qué ocurrirá produce ansiedad, por lo que las personas buscan aquellas señales que les generen seguridad con el fin de reducir la sensación de malestar.

Un ejemplo de esto es cuando preferimos ocuparnos nosotros de muchas tareas en el trabajo antes que delegar las tareas a otras personas, por el miedo y la inseguridad que nos produce el pensar si se harán correctamente.

El extremo sentido del control, o intolerancia a la incertidumbre, suele ir relacionado con el perfeccionismo, la baja sensación de autoeficacia, la poca tolerancia a la frustración y la hiperresponsabilidad. Una primera solución para mejorar nuestro bienestar, si estamos sufriendo altos niveles de ansiedad, es aceptar que la incertidumbre forma parte de nuestra vida y que no necesitamos controlar a altos niveles, exponiéndonos a las situaciones temidas.

Volviendo al ejemplo anterior, en ocasiones pensamos que los otros no son capaces de realizar el trabajo de forma eficiente, por lo que acarreamos con todo. Delegar responsabilidades que no nos pertenecen, y por tanto, afrontarnos a sentir que tenemos menos control sobre esas tareas, puede ser un primer paso para reducir nuestro malestar.

Delegar consiste en dotar del poder, autonomía y responsabilidad para tomar decisiones y resolver problemas a un compañero de trabajo. Entre los beneficios de delegar responsabilidades encontramos liberar y gestionar mejor nuestro tiempo, dedicar nuestro tiempo a optimizar nuestras tareas, validar a otras personas depositando en ellas mayor confianza y motivación, desarrollar mayor compromiso entre los trabajadores ya que se sentirán más reconocidos, mayor productividad y mayor eficacia en la ejecución del trabajo, entre muchos otros.

¿Cuándo deberíamos de delegar? Cuando nos encontremos que no tenemos suficiente experiencia o conocimiento sobre algún aspecto, o cuando sea necesario concentrarnos en nuestras propias tareas porque son prioritarias a otras, o incluso cuando creamos que otra personas puede hacerlo mejor que nosotros.

¿Cómo deberíamos de hacerlo? Aquí os mostramos los pasos que deberías de seguir para conseguir delegar:

  • Define concretamente la tarea a realizar.
  • Escoge el mejor candidato, el más preparado para realizar la tarea que quieres delegar.
  • Asegúrate que la persona a quien delegas la tarea entienda perfectamente qué necesita hacer.
  • Explica por qué necesita hacerse esta tarea. Es necesario explicar que se espera del trabajo del otro.
  • Muéstrale cómo debe hacerse, cuales son los pasos más aconsejables, sin invadir su estilo o forma de pensar.
  • Asegúrate que la persona entiende el proceso de cómo hacerlo.
  • Marca seguimientos y fechas de entrega para valorar la realización de las tareas.
  • Esté disponible para responder posibles preguntas y guiar sin intervenir demasiado.

¡Y hasta aquí, nuestro consejo de hoy! ¿Te ha servido? ¿Consideras que delegar responsabilidades es también un hándicap para ti?

 

 Autora: Noelia Díaz