7 hábitos para la felicidad según la Ciencia

¿Alguna vez sientes que siempre está luchando por algo, como acabar un proyecto, que llegue tal o cual evento… sin acabar de disfrutar en el momento en que llega? A menudo nos centramos en mantener la felicidad orientados hacia objetivos. Pensamos que lograremos la alegría después de completar algo, en lugar de encontrarla en el viaje en sí. Esta mentalidad no suele ser exitosa en situaciones de la vida real, según Emma Seppala, profesora e investigadora de la Universidad de Stanford. 

7 hábitos para la felicidad según la Ciencia

Sigue leyendo para conocer las siete formas respaldadas por la ciencia de Seppala para redescubrir la alegría y crecer aún más exitosamente.

1. Vive en cada momento

No te estreses pensando en las cosas que tienes que hacer más adelante. Simplemente concéntrate en lo que estás haciendo en cada momento: trabajar, pasear, ducharte, conversar…  Esto ayuda a ser más efectivos y también a abordar con más inteligencia, serenidad y felicidad los problemas, conflictos y dificultades.

2. Practica la resiliencia

Los momentos más espantosos no son cuando estamos abrumados o estresados, sino cuando estamos mal y no conseguimos recuperarnos de ese estado. Enseña a tu cerebro a recuperarse lo más rápido posible de situaciones extenuantes.

3. Trátate bien

¿Cómo tratas a tus amigos, compañeros de trabajo, conciudadanos? También tú tienes que tratarte bien a ti mismo. La forma en que tratamos a nuestros propios cuerpos refleja cómo queremos que otros nos vean. En cuanto a nuestros propios fracasos o defectos, podemos aplicar compasión en lugar de ira, y es más probable que nos recuperemos antes de los problemas.

4. Administra tu energía

Somos capaces de gestionar el dinero y el tiempo, pero a veces olvidamos que nuestra energía también necesita ser administrada. No nos preocupemos tanto por cosas que finalmente no importarán a largo plazo. En su lugar, mejor mantener los pensamientos solo para las cosas más importantes. Perder nuestra energía mental en personas o pensamientos sin importancia o incluso dañinos para nuestro bienestar no vale la pena. Después faltan energías para nuestras metas y sueños, en pro de nuestra felicidad.

5. Sal a la aventura fuera de tu zona de confort

Jugar con seguridad es más fácil, pero no es la mejor manera de crecer. Se supone que nuestro cerebro debe desarrollar nuevas habilidades, así es como uno aprende a adaptarse y como evoluciona. No hay forma de aprender si no se desaprende, si no se prueban cosas nuevas. Fuera de la zona de confort hay evolución, crecimiento y felicidad.

6. No hagas nada

Hay veces en que es positivo no hacer nada en concreto, no estar siempre obsesionados por avanzar. Nada en exceso es bueno, por eso vale la pena saber descansar, desconectar, disfrutar de pequeños placeres cotidianos, aprender a entretenerse, dejar la mente en blanco, meditar…

7. Muestra empatía hacia los demás

Validar las opiniones y sentimientos de los demás te permite establecer conexiones valiosas. No subestimes el poder de la empatía ni de la simpatía. Permite generar lazos de confianza entre personas y también en el ámbito profesional. Como resultado, repercute en la felicidad personal, en la satisfacción y en el sentimiento de pertenencia.

¿Quieres ser más feliz? Escribe qué te gustaría conseguir y te enviaremos información.

Mata los “¿Y si…?”

Un deporte, una pasión, un trabajo, una ambición, una persona… Todos tenemos algo en nuestra vida sin lo que no podríamos vivir. Aquello que ha merecido la pena dedicarle horas de esfuerzo y gotas de sudor, porque sabíamos que la recompensa era tan grande que nos haría llegar hasta el infinito.

Hay una frase muy conocida que dice “La vida no se mide por las veces que respiras, si no por los momentos que te dejan sin aliento”. Pero llega un día que, sin darte cuenta, te quedas sin aquello que te quitaba el aliento. Y sientes como si un agujero negro te  invadiera por dentro. Te preguntas dónde se fue aquella ilusión, aquello que te ponía la piel de gallina minuto tras minuto, que te hacía seguir corriendo contra viento y marea. Pero te has encontrado esa piedra en tu camino, tan grande que no te deja ver que quizá las vistas desde el otro lado son espectaculares. Y se te olvida que depende sólo de ti, que eres tú quien decide dejarla atrás… Porque siempre vale la pena volverlo a  intentar.

Es inevitable sentir impotencia, y preguntarse por qué tus piernas no tienen más energía para seguir adelante. Lo deseas: deseas mirar en aquella dirección pero te sientes pequeño en un mundo demasiado grande. Y llega ese momento en el que crees que es más fácil dejar de correr. Sentarte y ver el mundo pasar por delante de ti.

¿Y si hubiera continuado hasta el final? Y si lo hubiera intentado una vez más, ¿qué habría pasado? Y si no me hubiera rendido, ¿dónde estaría hoy? ¿Y si…? ¿Y si…? ¿Estamos seguros que queremos despertarnos cada mañana con estas preguntas? La vida es una y aunque esté llena de piedras enormes tú decides si escalarlas y llegar al otro lado. Porque todos pensamos que necesitamos un héroe en nuestras vidas, pero recuerda que tú eres tu propio héroe. Y sólo tú podrás matar esos monstruos llamados “¿Y si…?” y escalar todas las montañas posibles.

Mata los ¿Y si…? ¡Conviértete en tu propio héroe!

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Marta Santiago Machado

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¡Viaja sin fronteras!

El poder de la mente es tan grande que no podemos imaginarlo (todavía queda mucho por descubrir) pero lo que sí sabemos es que puedes tener la vida que quieras tener ¡Eres tú el responsable de construir tu vida cada día!

Hoy he visto unos vídeos de Albert Casals que quiero compartir con todos vosotros ya que son un claro ejemplo de que las barreras mentales nos las ponemos nosotros mismos (muchas veces sin ser conscientes). ¡Tú mismo te marcas las fronteras de la vida que quieres tener! ¡Puedes hacer todo lo que te propongas!

¡FLUYE! ¡VIVE! ¡AMA! ¡LA VIDA ES DIVERTIDA SI TÚ QUIERES!

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Albert Casals, no puede caminar desde los 8 años a causa de una dura leucemia. Sin embargo, ha elegido ser feliz y realizar todo lo que le llena de felicidad tantas veces como puede viendo siempre el lado bueno de sus experiencias. Con 22 años ha conocido más de 50 países y vivido miles de experiencias. Albert sabe el valor que tiene la vida y sabe que hay que aprovecharla así que… ¡Albert, vive! Su afán de superación le lleva a conseguir todos sus sueños pudiendo superar cualquier intento de limitación física o mental. Su fortaleza, su inquietud, su alegría, su entusiasmo, su optimismo, su actitud ante la vida, entre muchas otras cosas, hacen que sea un ejemplo para todas aquellas personas que elegimos ser felices.

Os dejo el vídeo de Albert Casals en el programa Buenafuente:

1ª PARTE: http://www.youtube.com/watch?v=fatAqXSAy_8

2ª PARTE: http://www.youtube.com/watch?v=BR0bWKE01A8

Después de leer y ver los vídeos de “VIAJA SIN FRONTERAS” recomiendo leer:

– “NO OLVIDES AL NIÑO QUE HAY EN TI!”: http://psicologiafeliz.wordpress.com/2013/07/22/no-olvides-al-nino-que-hay-en-ti/

– “SI EL MAÑANA NUNCA LLEGA…”: http://psicologiafeliz.wordpress.com/2013/05/16/si-el-manana-nunca-llega/

– “DESEAR LO QUE DEBES HACER Y DISFRUTARLO”: http://psicologiafeliz.wordpress.com/2013/03/10/desear-lo-que-debes-hacer-y-disfrutarlo/

 

María Gilabert Hernando

¡Cocina tu vida!

Hace unos meses mi grupo de amigas “del colegio” y yo empezamos a asistir a clases de cocina. Os explicaré de dónde viene la idea, pues no tiene desperdicio…

Una de estas amigas estudió Derecho y ha estado varios años preparándose unas oposiciones. Finalmente, tras muchos años de estudio y constancia se dio cuenta que no era lo que a ella le gustaba, lo que ella quería… y a pesar de tantos años de esfuerzo y tiempo invertido y de las múltiples presiones “sociales” que algo así puede conllevar, ha sido capaz de dejar todo y decir: ¡voy a hacer realidad mi sueño! ¡El próximo curso empezará diseño de moda! Así que ya sabéis, siempre es mejor tarde que nunca para hacer lo que a uno realmente le apasiona, ¡siempre estás a tiempo para empezar a vivir en vez de sobrevivir! ¡Encuentra eso que te mueve, eso que te apasiona y ve a por ello! ¡Hoy y ahora es tu momento! ¡Coge ese pedacito de cielo con el que sueñas, vívelo y compártelo, está ahí para ti, sólo tienes que encontrarlo y elegirlo!

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En nuestro grupo de amigas acostumbramos a hacer unas comidas llamadas “de traje” que consisten en que cada una cocina un plato y lo trae al lugar donde nos reunimos (suele ser la casa de alguna de las del grupo). Las llamamos comidas “de traje” porque para recordar la fecha de “x” comida hacemos referencia a ese día como el que “traje” ese plato o el que “Pepita” trajo ese otro plato. Nuestras comidas “de traje” resultan ser económicas, entrañables y muy divertidas. Nuestra amiga es una apasionada, además de por la moda, por la cocina así que siempre nos ha deleitado con unos platos exquisitos. Año tras año le pedíamos que nos enseñara a cocinar pero por falta de tiempo no podía. Ahora, tras la decisión de hacer realidad su sueño y dedicarse a la moda, tiene un período de tiempo libre hasta que empiece su nueva carrera por lo que, bajo petición de todas, hemos acordado que nos realice unas estupendas clases de cocina en las que, en cada clase, elaboramos un Menú completo. Son 4 horas en las que nos juntamos un grupo de amigas, aprendemos, disfrutamos, nos reímos y nos llevamos estupendos platos a casa que luego somos capaces de volver a cocinar.

EJEMPLO DE MENU QUE HEMOS COCINADO:

–          Primer plato: Mousse de gambas

–          Segundo plato: Solomillo con pasas y piñones

–          Postre: Copa valenciana con crujiente de anís (“coques de vidre”)

 menú

Al principio, me parecía impensable que yo fuera a cocinar. Me plantaba con mi impaciencia delante de la sartén o de la olla… ¡quería que se hiciera todo YA! ¡al momento! ¡No soportaba esperar! ¡Me ponía histérica esperando y oyendo hacer “chuf chuf” lentamente a las patatas hirviendo en el agua! ¡no soportaba tal lentitud! ¿María Gilabert cocinando? Si yo soy práctica, soy rápida, soy resolutiva, soy impaciente… ¡lo quiero YA! ¿qué tenía que ver conmigo la cocina? ¡Nada! Si ni siquiera había probado un pimiento hasta hace poco… ¿cómo iba a cocinar alguien como yo? ¿Pues sabéis qué? No sólo es que ya no me pongo histérica delante de la olla si no que… ¡amo ese “chuf chuf” de las patatas hirviendo! He aprendido que los cambios existen, que todo lo que siempre he creído y dicho que SOY puedo SERLO o NO SERLO, yo puedo ELEGIR cuándo y cómo serlo. He aprendido que las cosas, si las haces bien, acaban sucediendo. He aprendido a no ir corriendo, a no huir, a no intentar acelerar el tiempo… En muchas ocasiones, la mente va más deprisa que la vida y eso nos estresa, nos ansia, nos bloquea, nos colapsa y nos hace perdernos… ¡la propia vida! A veces pensamos que la vida nos dice ”NO”, cuando en realidad sólo nos está diciendo “espera un poco”. La cocina me está enseñando a tener paciencia, voluntad, cariño, dulzura, me enseña a fijarme en los detalles, a tratar las cosas con amor y delicadeza. En la vida, para la mayoría de cosas que quiero sé que tengo que pensar, tengo que hacer una serie de acciones y tengo que esperar, teniendo en cuenta también que debo saber cuándo debo dejarme llevar por el talento y la creatividad del momento. Es un camino que voy aprendiendo poco a poco, pero recuerda que al aprender aunque a veces me caiga… ¡siempre vuelvo a levantarme y sigo caminando por el camino elegido!

 Ahora, me planto delante del pepino y me digo a mí misma: “¡María, tu única misión en este momento es cortar el pepino de la mejor forma posible!” Sí… ¡me concentro en algo tan pequeño, en algo tan básico! En su olor, su brillo, su color, su textura, su sabor… Y mientras lo voy cortando muchas veces mi cabeza empieza a imaginar y a mezclar sabores, olores y a crear nuevas combinaciones, a querer probar nuevos platos, a imaginar nuevas presentaciones… Mi cabeza ha aprendido a centrarse en lo que tiene en frente (los problemas quedan colgados fuera de la cocina), me sumerjo en imaginar y en probar, en el plato que estoy cocinando, en cómo lo podría mejorar, en crear nuevos platos… Muchas veces, mientras cocino me pongo música y al sentir la melodía y oler algunos aromas me invade una profunda felicidad mientras imagino a mis seres queridos probando lo que cocino. ¡Es genial! ¡Eso es felicidad! ¡No hay que buscar más! ¡Ya no busco la felicidad, la estoy consiguiendo construir! ¡Tú también puedes construir la tuya!

 felices feliz

Cocinando aprendo que no puedes acelerar el ritmo de la cocción. Cada alimento tiene su manera y su ritmo de cocción para obtener un resultado u otro.  Te fijas un objetivo (un resultado concreto) y averiguas cuál es la mejor técnica (forma de cocinar) para llegar a él. Por ejemplo, si subes el fuego… ¡quemas el alimento! Si lo bajas… ¡se te pasa! Si quieres caramelizar la cebolla y le echas demasiado azúcar, la endulzas excesivamente, si no echas suficiente azúcar quizá quede otro sabor que no es el que buscabas… a veces arriesgas y salen nuevos sabores deliciosos, pero otras veces al arriesgar prefieres no repetir. ¡Y así es la vida, como la cocina! ¡Unas veces ganas y otras aprendes!

No nos damos cuenta que la vida son instantes, la vida es lo que tenemos enfrente y por miedo a sentir emociones ya vividas que nos desagradan o que no soportamos, inconscientemente nos refugiamos en el silencio de la timidez, en la obsesión por el control, en la envidia, en aparentar para conseguir un ego bajo el cual nos sentimos ficticiamente protegidos y en muchísimas otras cosas que parecen “protegernos” de esas emociones que hemos vivido tan terribles y que no queremos volver a repetir porque creemos que no las soportaríamos. Sin embargo, eso nos crea otras nuevas emociones negativas.

Sé consciente y di… ¿HOLA MUNDO?

¡Sal de tu caparazón, empieza a SER y empieza a VIVIR hoy y AHORA porque la vida son INSTANTES!

P.D. Saber es el primer paso para cambiar, pero no es suficiente. Para realizar un cambio hay que concienciarse, hay que querer, hay que sentir y hay que actuar. Y no basta con una vez sino que hay que repetir y repetir los cambios que quieras producir en tu vida para consolidarlos como hábitos y conseguir así desarrollarte, tanto personal como profesionalmente.

Como dijo Gandhi, “Tú debes ser el cambio que deseas ver en el mundo” por lo que si quiero que el mundo mejore, que las personas crezcan y que la gente sea feliz, primero debo ser yo ese cambio que quiero ver en los demás y es lo que estoy viviendo y tratando de explicaros a través de varios de los POSTS de Psicología Feliz, de forma práctica, poco a poco, construyendo la vida que quiero construir, construyendo mi felicidad día a día. ¡Construye tú también la vida que quieres! ¡Construye tu felicidad!

¿Por qué no eres tú el cambio que quieres ver en el mundo?

¡Este post va dedicado especialmente a nuestra profesora de cocina! 🙂

Os dejo esta canción (dedicada especialmente a Pilar, que la compartió en el post de “Las piedras del camino”) que espero que os anime a… ¡cocinar vuestras vidas!:

El Sueño de Morfeo, Voy a vivir. http://www.youtube.com/watch?v=vbywAZzX8Qc

María Gilabert Hernando

Si el mañana nunca llega…

Párate un momento y piensa en esa persona que tanto amas… tu mamá, tu papá, tu hijo/a, tu novio/a, tu abuelo/a, tu profesor/a, tu vecino/a… y después ve más allá y piensa en tu vida, en el universo y en todas las personas que estamos en él.

Si ahora, de repente, termina tu tiempo en la tierra y esa persona que tanto quieres debe enfrentarse a la vida sin ti, piensa por un momento… ¿ya has dejado en el mundo toda la huella que querías dejar para que toda esa gente que amas se enfrente al mundo sin ti…? ¡HAZLO YA, HAZLO AHORA! Porque… ¿Y si el mañana nunca llega?

Siempre estamos pensando y soñando ¿cierto? ¿Cuántas cosas piensas que harás? ¿y cuántas cosas son las que luego realmente haces? Intenta que cada vez sea menor la diferencia entre lo que piensas que harás y lo que realmente haces, pues así irás viviendo intensamente y al final verás que la vida no se mide por las veces que respiras si no por los momentos que te dejan sin aliento.

No hacen falta grandes objetivos, todo vale, desde pequeñas cosas a grandes… lo que tú quieras, lo que tú decidas, pero hoy y ahora. Por ejemplo, ir al gimnasio, empezar una dieta sana, crear una empresa, pedir perdón a esa persona a la que tanto daño le hiciste, empezar a ahorrar para comprar eso que tanto soñaste, reconciliarte con esa persona que tanto quieres, decirle a él/ella lo que sientes o lo mucho que le quieres, demostrárselo, hacer algo por los demás, conseguir tiempo para esas personas que tanto te importan, disfrutar de lo que realmente te gusta, estudiar aquello que siempre quisiste, dedicarte a eso que siempre te encantó, etc. Empieza a hacer realidad tus sueños YA mismo mientras sigues soñando porque… ¿y si el mañana nunca llega?

¡Venga! ¡Actúa hoy, actúa ahora! ¡No dejes nunca de soñar, pero mientras sueñas… haz tus sueños realidad!

¡Vive hoy, vive ahora y vive tu vida! 

Ronan Keating, If Tomorrow never comes?: 

María Gilabert Hernando