Retirada profesional de un deportista

Retirada profesional de un deportista
14 Junio, 2017 Roberto Rico

La retirada profesional es uno de los procesos más importantes por los que debe pasar un deportista. Como todo proceso implica una serie de cambios en la vida personal del deportista que van desde aspectos físicos, sociales o psicológicos. Personalmente para la importancia y relevancia que tiene se ha trabajado poco al respecto.

Aspectos clave entre los que debemos destacar los de sus causas, factores implicados y recursos disponibles del deportista para hacer frente a esa transición.

Nadie duda de que el deporte hoy en día constituye el fenómeno social de mayor relevancia y transcendencia en nuestra sociedad, sustituyendo a los toreros o músicos, no hay más que ver un telediario de deportes de la actualidad con otro de hace 20 años, y más si nos ceñimos a determinadas cadenas televisivas, donde hacen del deporte una verdadera telenovela, por no hablar de los periódicos deportivos, los cuales un día te llevan al cielo para al día siguiente llevarte al infierno.

Hoy cuando le preguntas a un padre a qué le gustaría que se dedicase su hijo te comentan que futbolista, o algún otro deporte, digo futbolista dado que es el deporte más mediático y que mueve más dinero, aunque otr@s no sólo busquen en ello el aspecto económico y si otros aspectos relacionados con el prestigio, reconocimiento social, etc,…

Pero llega un día, nada es para siempre, y la vida del deportista es corta, el éxito desaparece y el profesional se pregunta ¿y ahora qué?.

Diferenciemos la retirada de otros conceptos como la jubilación o muerte social y pasemos a verla como una etapa para enfocarse a nuevas oportunidades para su crecimiento y desarrollo personal.

Pasemos a analizarla como un proceso de transición hacia nuevos horizontes, y no tanto como un trauma o un alivio, que implica un grado de stress y pérdida que varía en función de la naturaleza del evento y de las demandas personales que precise

El primer paso que se debe hacer al respecto es de concienciarse de que tarde o temprano llegará ese momento, es decir, debemos aceptarlo y contar con ello, como algo inevitable.

El problema principal es que aun sabiendo que este momento llegara son pocos los deportistas que están preparados para ello. No son conscientes de ello, ya que durante su vida profesional muchos de ellos viven en una vorágine que les impide centrarse en el largo plazo, viviendo el momento, dejándose llevar, en una especie de mundo virtual e irreal. Hay una frase de una canción de un artista llamado Jimmy Cliff que habla al respecto de este tema, y que lleva el nombre de “The harder they come”, que viene a decir que cuanto más alta sea la cima alcanzada , más dura la caída será. No se debe perder nunca de vista la realidad.

Un punto vital es el referido al motivo de la retirada, entre los que tenemos factores como la edad, las lesiones o por decisión propia, falta de motivación, de apoyos, etc…

Sea cual sea el motivo, el deportista debe de estar preparado para ese momento, ya comentamos que es inevitable, y que tenemos que enfocarlo desde una perspectiva positiva, y verlo como una transición, quedándonos con lo bueno, y estar preparado para la nueva vida que se tiene por delante.

Hay deportes que son muy exigentes, muchas horas de entrenamiento, largos viajes, gran nivel de exigencia, y que se convierten en toda tu vida, la cual no entiendes sin él, ya que todo gira en torno a éste, es como un estilo de vida, que puede convertirse en una trampa, ya que te atrapa en muchos niveles de tu vida, hasta convertirte sin darte cuenta en un miembro de una elite que siente te hace sentirte especial y diferente , con todo lo negativo que ello puede conllevar.

Y cuanto más fuerte es esa vinculación afectiva-emocional con la misma, mayores serán los problemas que tendrá el deportista para reengancharse posteriormente a la vida real, y es que muchos deportistas erróneamente pasan a centrase únicamente en el deporte.

Toda su vida pasa a girar en torno al mismo, los éxitos, fracasos, reconocimientos, etc…del deporte serán fundamentales en su concepto de sí mismo, por lo que en este caso la retirada deportiva es vivida como un trauma, del que muchos no se recuperaran:

En este caso nos encontramos con deportistas como:

  • Jesús Rollán (waterpolista fallecido a los 37 años).
  • José María “Chava” Jiménez (ciclista fallecido a los 32 años).
  • Yago Lamela (atleta fallecido a los 37 años)

Y si nos centramos en el deporte del baloncesto, recordar la muerte justo ahora hace un año de Lalo García, a la edad de 44 años.

Para este tipo de deportistas esta transición se hace muy difícil, puesto que conlleva la búsqueda de nuevas ocupaciones, compañeros, así como aprender a desempeñar nuevos roles diferentes al rol de deportista desarrollado hasta el momento.

También queda claro que la retirada por lesión implica mayores dificultades en el proceso de retirada, lo cual está estrechamente relacionado con el concepto de Identidad deportiva.

La identidad le ofrece al deportista la posibilidad de acceder de una forma más rápida y coherente a sus convicciones, conocerse a sí mismo permitirá saber con qué cualidades cuenta para superar situaciones adversas, saber quién es facilitará la obtención de soluciones ante situaciones adversas.

La identidad hay que verla como una identificación en términos positivos y orientados al crecimiento personal, que le permitirá una progresión hacia el resultado anhelado, el desempeño, el logro y la excelencia.

La identidad deportiva está fuertemente relacionada con el grado y tiempo de adaptación necesario lo que lleva a pensar, que la evaluación de dicha identidad puede ser de utilidad en los programas de asesoramiento y/o planificación con el objetivo de identificar a aquellos deportistas con riesgo de experimentar dificultades.

Debemos, por tanto, considerar y tratar al deportista como una persona a nivel global.

Veamos una serie de ejemplos diversos sobre el caso de las lesiones:

  • Audie Norris (Jugador castigado por las lesiones, de hecho si no fueran por sus castigadas rodillas nunca hubiese venido a jugar a Europa. Entendió que jugar 3 partidos a la semana en una liga que castiga tanto a nivel físico era imposible. Y no le ido nada mal, todo un ídolo entre la parroquia azulgrana y querido también por el resto de aficiones.

De hecho ha formado parte del staff técnico del Club Baloncesto Sevilla, participa activamente en campus, forma parte asociación de veteranos del Fútbol club Barcelona, etc…).

  • San Bowie (número 1 del draft del año 1994, por delante del mismísimo Michael Jordan, y que por culpa de las continuas lesiones no pudo aportar rendir ni ofrecer todo el juego que llevaba dentro). Otros ejemplos similares son Ralph Sampson, Yao Ming, Greg Oden y más recientemente el de Derrick Rose, grupo de jugadores que rindieron muy bien en la NBA y que llegaron a ser jugadores top, pero sobre los que siempre quedará la duda de hasta dónde podrían haber llegado, qué éxitos más podrían haber sumado de no haberse lesionado.

Desde la prensa de Chicago no hace mucho tiempo afirmaban lo siguiente “El Derrick Rose que una vez conocimos no volverá jamás”.-Rafael Nadal: es un jugador en una clara transición, en este caso enfocada a su juego. El tenista balear debido a las continuas lesiones que le imposibilitan y limitan cada año más, sobre todo tan importante en un jugador que basa la mayor parte de su juego en su físico ha tenido que variar su forma de jugar para poder seguir siendo competitivo, bien con nuevos golpes o a través de su saque, etc…

  • Thomas Muster: tenista austríaco que después de tener un accidente de moto, en el que acabó con los ligamentos de la rodilla izquierda destrozada, con un diagnóstico médico que hablaba de una posible retirada con tan sólo 22 años, y no sólo no volvió a las canchas, y en tiempo record , alcanzando el número 1 de la ATP en 1996, logrando 40 títulos entre ellos el prestigioso Roland Garros.

Más recientemente nos encontramos con el caso de Lamar Odom, un caso el que se combinan problemas físicos y una vida profesional arruinada, número 4 del draft de 1999, y que ha esquivando a la muerte tras años de lucha con las drogas y otros excesos.

Pasemos a continuación a abordar el proceso de adaptación, y como la planificación juega un papel determinante en el mismo.

El primer punto a tener en cuenta es de la disponibilidad de los recursos, cobrando mayor importancia aún si cabe el papel de la familia y amigos.

El deportista pasa a ser olvidado por la prensa y los aficionados, pasas de repente a convertirte en uno más, y se produce un fenómeno que es de la gestión del tiempo.

Antes comentábamos que el profesional vive en una vorágine, entre partidos, entrenamientos, entrevistas, viajes, etc….sin tiempo para pensar en el largo plazo, decíamos que el deporte se había convertido en un “Estilo de vida”, al que cuesta mucho renunciar, y es que los “focos” muchas veces te impiden o quizás es que no se quiera ver más allá, si no disfrutar al máximo cada momento.

Se crea una resistencia para planificar sus vidas después de la retirada.

La falta de preparación o anticipación a la vida después de la práctica deportiva es uno de los factores principales en la adaptación a la retirada. Algunos deportistas, especialmente, los que no han continuado con los estudios y han podido dedicarse profesionalmente al deporte durante su fase de madurez deportiva, sienten que tienen una falta de preparación muy importante para incorporarse al mercado laboral después de la práctica deportiva

Por ello se hace necesario el desarrollo de programas de asesoramiento vocacional que faciliten la inserción en el mundo laboral una vez finalizada la carrera deportiva.

Es muy necesaria la implementación práctica y continúa de programas de asesoramiento laboral que faciliten la inserción en el mundo del trabajo de los deportistas una vez finalizada su carrera deportiva.

La utilización de las estrategias y habilidades adquiridas en la práctica deportiva, tales como el trabajo en equipo o la capacidad de esfuerzo, son de enorme utilidad en otras áreas profesionales.

Factores clave a tener en cuenta en dicho proceso:

  1. La retirada deportiva es un proceso transitorio que, con frecuencia se inicia con un sentimiento de pérdida y que, posteriormente, va hacia un proceso de crecimiento personal y adaptación.
  2. El deportista debe adaptarse a una nueva situación para la que, en la mayoría de los casos, no estaba preparado.
  3. Implicarse en nuevos proyectos es otro de los aspectos claves para una adaptación positiva a la retirada deportiva.
  4. Los profesionales y entidades vinculadas al deporte, especialmente al alto rendimiento, deberíamos establecer programas de asesoramiento e intervención que faciliten el período de ajuste a la nueva situación de los deportistas

Citemos varios ejemplos de deportistas, vinculados al mundo del baloncesto y sus experiencias una vez finalizada su carrera deportista como profesionales:

  • Miguel Juane (Ex jugador entre otros equipos del Clesa Ferrol, o Taugrés Victoria, reconocido y polifacético jurista). “Son los valores del deporte los que orientan mi vida desde el principio”.
  • Anicet Lavodrama (Ex jugador del Clesa Ferrol o Fórum Valladolid, actualmente representante y captador de talentos. “Un deportista es un ser humano con mucho que decir”
  • Manuel Aller (Ex jugador del Clesa Ferrol, actualmente técnico de base de la Federación Española).
  • Alejandro García Reneses (Quien con 27 dejó su carrera como jugador para iniciar su carrera como entrenador, cargo que ha ocupado en diferentes clubes hasta la actualidad y selección nacional, exceptuando 2 años como manager general en el Fútbol Club Barcelona. Quizás poca gente sabrá que estudió físicas y telecomunicaciones que le permitieron concebir el primer modelo de marcador electrónico de baloncesto, que se instaló en más de treinta pabellones de toda España.
  • Xavi Crespo (Ex jugador entre otros del Barcelona o Joventut de Badalona, que lastrado por las lesiones, tuvo que dejar el baloncesto con 31 años). Su propia experiencia tras colgar las botas es la que intenta transmitir en la Fundación Johan Cruyff. Ahí llegó tras varias etapas profesionales para ofrecer a los todavía deportistas asesoramiento, planificación y soporte acerca de lo que deben hacer cuando abandonen el deporte y cómo prepararse para adoptar esta decisión.

Podemos acabar concluyendo que no hay una salida única tras una retirada profesional en el mundo del deporte, el deportista a través de su experiencia tiene que ir evaluando y por consiguiente planificando su futuro.

El deporte como tal te exige mucho, pero también te ofrece aspectos muy importantes valorados para las organizaciones como son el trabajo en equipo, orientación a resultados, compromiso, valores, sujeción a normas, etc…que pueden ayudarte en ese futuro, tanto si escoges el seguir vinculado al mundo del deporte como si no.

Finalmente, es muy importante idear un plan antes de que llegue el momento de la retirada, y éste puede iniciarse con unos sencillos pasos que parten desde la autoevaluación:

  1. ¿Qué me gustaría hacer tras retirarme? Una persona que ha dedicado toda su vida al deporte, probablemente quiera seguir vinculada a este mundo, hay muchas opciones: entrenador, representante, scouter, comentarista deportivo, preparador físico, fisioterapeuta, psicólogo, etc.
  2. ¿Tengo la preparación suficiente o necesito formarme?
  3. Consultarlo con la familia, decidir juntos. Constituyen una parte fundamental del proceso, ellos también tienen que acostumbrarse al cambio de vida, y es importante su apoyo en esta transición, es obvio que todo es más fácil cuando sientes que el entorno actúa como un sostén moral.

 

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