El poder de la mente

El poder de la mente
11 octubre, 2017 Roberto Rico

Partamos del concepto de Habilidad y de la consideración de que son 4 elementos la que la conforman en un jugador de campo:

1. El talento del jugador: potencial innato con el que nace cada jugador.

Actualmente en la ACB contamos con Luka Doncic, el joven jugador esloveno del Real Madrid, con un talento precoz y una genética privilegiada.

2. La preparación y las cualidades físicas del jugador: nos referimos a todas las características corporales y el estado de forma del jugador.

Mario Hezonja quien tras su paso por el Fútbol Club Barcelona decidió este verano dar el salto a la NBA de la mano de los Magic de Orlando.

3. La habilidad del jugador: aquello que el jugador ha aprendido por medio del entrenamiento y la experiencia acumulada.

Nash: “Curry podría ser el jugador más habilidoso de la historia”

4. La preparación mental y las habilidades mentales del jugador: grado de preparación que se tiene para jugar y el control que se ejerce sobre los componentes mentales.

Vassilis Spanouilis.

Semifinal Final four Madrid 2015. Spanoulis tuvo una noche aciaga: 0 de 10 tiros, 3 pérdidas, 3 tapones recibidos, -7 de valoración al término del tercer periodo. Pero llegó a tiempo para protagonizar un nuevo milagro. Sus compañeros pugnaron para mantener un hilo de vida. Y Él salió al rescate final.

Once puntos del genio griego en los 3:32 últimos minutos voltearon la historia: de 63-54 al 68-70 final. El triple final ante De Colo fue la culminación de la proeza. Memorable Olympiacos. Inmortales.

Final Four 21015. ¡CSKA, K.O.! Spanoulis lo vuelve a hacer con 4 minutos finales mágicos.

Si distribuimos el rendimiento deportivo en cada uno de estos 4 elementos nos encontraremos con que cada uno asignará una cantidad X relativa a cada elemento propuesto. Esto no es de extrañar.

El único fallo, en nuestra opinión, en la valoración de estos elementos, es la creencia de algunos deportistas y/o entrenadores de que el elemento más importante es el talento.

¡Aquellos jugadores que consideran que el talento es lo más importante para triunfar, creemos que se equivocan!

Allen Iverson

Allen Iverson era un individualista total, pero al público le encantaba.

Allen Iverson, uno de los mayores talentos desaprovechados. Pudo reinar pero se quedó en príncipe.

En contra de la opinión de que es el talento el elemento que más contribuye al éxito, un gran número de deportistas de todo el mundo y de distintas disciplinas deportivas aseguran que el 90% de su éxito se debe a su capacidad mental.

Pero incluso si no se está de acuerdo con esta opinión, podemos adjudicarle el mismo peso específico a cada uno de los cuatro elementos. Es decir, a cada uno de los elementos le adjudicamos un peso específico del 25% en el éxito de los deportistas en el terreno. Pensemos en el “músculo” que hay dentro de nuestra cabeza.

¡Pensemos, a modo de ejemplo, en nuestro cerebro/mente como un músculo, y diseñemos un programa completo de entrenamiento para el “músculo” que hay dentro de nuestra cabeza!

El poder mental sobre el músculo.

La conclusión práctica sería que se debería invertir el mismo tiempo en entrenar y trabajar cada uno de esos elementos.

Si finalmente el deportista accede y recibe las aportaciones de la Psicología del Deporte, aquel ha de saber que existe un estado psicológico bien identificadoasociado a un estado ideal de rendimiento. A este estado su autor Csikszentmihalyi lo llamó “Flow”, en español “Fluir”.

Las características que identifican a este estado ideal de rendimiento son las siguientes:

a) A nivel cognitivo: es aquello que pertenece o que está relacionado al conocimiento. Éste, a su vez, es el cúmulo de información que se dispone gracias a un proceso de aprendizaje o a la experiencia.

– La atención focalizada sobre las acciones del juego. Michael Jordan “más importante que sus puntos era su capacidad de desmarcarse”.

– Leyendo las situaciones del juego, los problemas que se generan en él, tomando decisiones, y ejecutándolas. Todo ello haciéndolo sin esfuerzo, como con el ‘piloto automático’. Competencia Inconsciente.

El aprendizaje evoluciona desde la Incompetencia Inconsciente, pasando por la Incompetencia Consciente, yendo hacia la Competencia Consciente, para evolucionar finalmente en la Competencia Inconsciente.

– Conociendo perfectamente la tarea o cómo resolver las situaciones del juego que se pueden generar en la propia zona de trabajo.

Libre de conflictos, barreras u obstáculos cognitivos, como dudas, responsabilidad, temor, urgencia o necesidad de resultados, …

– Con la decisión de competir, es decir enfrentarse, pelear o pugnar contra un rival. Resulta imposible no pensar en Pete Mickeal y su pasión por COMPETIR. Andrés Noccioni también es otro caso de esos jugadores que llevan el GEN COMPETITIVO en su ADN. Ambos son jugadores que todo entrenador quisiera tener en su equipo, por su experiencia, carácter y saber competir en los momentos calientes o clave de los partidos.

Pete Mickeal, un jugador que no entendía de partidos amistosos, dándole exactamente lo mismo a quien tuviera enfrente. En este caso a todos unos Lakers y a un señor llamado Kobe Bryant.

– Con la idea de competir colectivamente, es decir hacer un solo trabajo entre todos: EQUIPO.

– Con plena seguridad en las propias cualidades y en las del equipo: CONFIANZA.

b) A nivel neurofisiológico: actividad del sistema nervioso.

– Con ajuste de activación o tensión, es decir:

1) Tranquilo a nivel muscular, con los músculos relajados.
2) Lleno de energía, con la química caliente, como un poco enfadado, dispuesto al entrenamiento con el rival y a desarrollar el mayor esfuerzo posible.

Sin embargo este estado emocional no lo manejamos de manera consciente o voluntaria. Cuando surgen las dificultades, cuando la competición se torna más exigente, resulta difícil mantener dicho estado emocional.

Lo interesante es que el deportista organice conscientemente sus respuestas emocionales, de forma que durante los entrenamientos y los partidos los ajuste poniéndolas al servicio de la competición y pueda rendir así de forma óptima. Deportista y entrenador, ayudado por el psicólogo especializado en deporte, tienen en sus manos la posibilidad de optimizar los procesos emocionales que ayudan a competir.

¿QUÉ ES EL ESTADO DE FLOW?

Citemos a Nacho Osuna, todo un referente de la Psicología del deporte, y el cual en uno de sus más que interesantes artículos en diciembre del año pasado nos explicaba cuáles eran las claves para fluir en el deporte.

La fluencia en el deporte se corresponde con el momento de máxima inmersión y focalización de la atención de la tarea deportiva que te encuentras realizando, y siempre está unida a la diversión de esa práctica deportiva.

¿DÓNDE ENCONTRAMOS LA FLUENCIA?

Para llegar a un estado de flow debe haber un equilibrio entre el desafío al que vamos a enfrentarnos y las habilidades que poseemos. Si tenemos un gran desafío y unas grandes habilidades para llevarlo a cabo, estaremos próximos a la fluencia. En caso contrario podremos caer en otros estados como apatía o aburrimiento, y lo que es peor, llegar a un estado de ansiedad si vemos que el desafío que nos hemos marcado es superior a nuestras habilidades en ese momento.

¿CUÁNDO SE LLEGA AL ESTADO DE FLOW?

Cuadro obtenido del libro Fluir en el deporte de Mihaly Csikszentmihalyi y Susan A. Jackson

Llegar a fluir en el deporte es la mejor sensación que puede llevarse un deportista mientras lo practica, incluso mayor que cualquier premio material (aunque en ocasiones irán ligados). Para ello el deportista tendrá que superar miedos a enfrentarse a los nuevos y grandes retos, y saber afrontar los fracasos venideros (que vendrán probablemente) ya que forman parte de este proceso para llegar experimentar este estado de máximo disfrute.

Ahora que tenemos tan reciente el mundial de bádminton, si nos detenemos a analizar los comportamientos de nuestra campeona Carolina Marín, podremos observar varios detalles que la hacen estar totalmente inmersa en su práctica deportiva, disfrutando cada momento, incluso riéndose en ocasiones del partido, con un diálogo interno que la mantiene concentrada y con un magnífica confianza, viviendo el “punto a punto“.

¿A qué más de un@ os suena este gesto?.

Para llegar a este punto de fluencia, además de un trabajo minucioso en automatizar todas las destrezas que como deportista posee, hay un trabajo psicológico aprendido para mantenerse dentro de cada minuto que ha disputado y tener el disfrute como prioridad (habilidades físicas y psicológicas).

Si a esto le sumamos el desafío que supone una competición a nivel mundial vemos a una deportista preparada para fluir. Con casi toda seguridad y una vez informaron de que tuvo una lesión unos meses antes de competir, el enfoque de disfrute que se ha autoaplicado unido a una visualización mental de situaciones probables de competición, han provocado en gran parte su éxito.

Por tanto, puesto el ejemplo anterior, llegaremos a estado de flow cuando nuestra atención/concentración en lo que estamos haciendo sea máxima e ilimitada. Será una situación en donde los pensamientos no dan lugar a confusión y están totalmente dirigidos hacia el momento presente, y las preocupaciones o dudas queden en un segundo plano.

EL MEJOR EJEMPLO DE FLUENCIA

Cuando definen a Michael Jordan, el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, lo hacen de esta manera:

“La esencia de Michael es su capacidad de concentrase por completo, deja todo a un lado excepto lo que debe hacer en el momento”.

“La gente es feliz cuando tiene un propósito y está activamente involucrada en tratar de alcanzar su desafiante meta” Mihaly Csikszentmihalyi

En esta frase se descifra claramente que lo que hace a un jugador fluir es su capacidad para concentrase, y no sólo en el juego o entre punto y punto, sino en todo lo que rodea al mismo. Con esto último me refiero a las rutinas tan marcadas que tienen jugadores de más alto nivel y que son de gran ayuda para mantener y trabajar también esa concentración fuera de los momentos de competición.

La música que escuchas antes de la competición, entrar al campo de fútbol dando tres saltos con el pie derecho, colocar las botellas de agua de una determinada forma , secarte el sudor entre punto y punto otocarte el pelo antes de sacar. Todo esto te hace estar concentrado, por tanto mi consejo es que establezcas un plan de rutinas que puedas llevar a cabo antes y durante la competición, todo ello te predispone a fluir.

Imposible no pensar llegado este caso en Rafael Nadal y todo su repertorio de rutinas y manías durante un partido de tennis.

El número de triunfos y torneos ganados por Rafa Nadal no para de crecer, es imparable, así como también aumentan cada día su número de manías y supersticiones del tenista manacorí.

No pisar nunca las líneas, botellas perfectamente alineadas y otras muchas curiosidades forman parte de su rutina.

Aquí te dejo la máxima expresión de lo que es el concepto de FLUIR.

UTILIZA EL FEEDBACK PARA FLUIR

Céntrate en el feedback que recibes de tu cuerpo, de los resultados obtenidos, de tus compañeros, entrenador, oponentes. Si focalizas tu atención en los movimientos de tu cuerpo optimizarás esos movimientos. Si te has marcado como meta marcar gol, hacer canasta, tener un primer servicio potente, devuélvete ese feedback que te haga sentir en la cresta de la ola, que te recuerde lo bien que lo estás haciendo y te haga aumentar tu confianza y seguir disfrutando.

Los compañeros te guiarán con su ánimo, absorbe todo lo que te digan. También los oponentes mostrarán sus debilidades verbalmente y mediante gestos, aprovéchate de la situación. Y si el feedback que recibes por cualquiera de las partes no suma y te puede perjudicar…¡ignóralo!.

Las críticas forman parte del juego, suelen ser el público o tus oponentes quienes marquen esta línea negativa (en ocasiones también tus propios compañeros y entrenadores). Cada deportista tiene el poder de elegir desviar la atención de este tipo de situación que perjudica su juego y por consiguiente su estado de disfrute del mismo. Esto se consigue centrándose de varias formas y todas llevan a la concentración en el momento presente.

Darse autoinstrucciones positivas, centrarte en tu presente, en tus objetivos más inmediatos, utilizar algún ritual que te predisponga a una buena actuación , o fijarse en alguno de los compañeros que esté disfrutando e interaccionar con él para recibir su ánimo.

Pep Guardiola ejerciendo feedback, una de sus facetas como líder y gestor de equipos.

Muchos jugadores de la NBA tienen diferentes rituales de concentración previos al lanzamiento y hay algunos muy peculiares que dan siempre para reportajes y notas al respecto.

Jason Kidd, jugador de Dallas Mavericks, antes de lanzar un tiro libre se limpia la mano derecha con su pantalón, se besa los dedos y lanza el beso mirando hacia el aro. Este ritual hizo que cuando jugaba en New Jersey Nets promediara 81% de efectividad en tiros libres. Este beso comenzó cuando Kidd fue declarado culpable de agresión a su esposa, pero volvieron a estar juntos. Desde ese momento, no ha parado de lanzarle besos en sus tiros libres.

Jason Kidd en su ritual de lo habitual a la hora del lanzamiento de los tiros libres en su etapa en los Nets.

Recuerda que lo único innegociable es la diversión, ya que diversión y fluencia van cogidas de la mano. Muchas veces nos preguntamos cómo pueden aguantar algunos deportistas tantas horas de entrenamiento un día tras otro. Una opción sería pensar que es gracias a lo que les pagan o al hecho de tener fama, pero esta parte únicamente está centrada su motivación extrínseca, algo que con el tiempo se va agotando. La motivación extrínseca se da cuando se trata de despertar el interés motivacional de la persona mediante recompensas externas (dinero, reconocimiento social, etc). Los motivos que impulsan a la persona a realizar la acción son ajenos a la propia acción, es decir, están determinados por esas recompensas externas.

Un jugador cuanto menos motivado está hacia la tarea , más vulnerable es para depender de recompensas externas. A largo plazo, la motivación más importante y potente es la motivación interna o intrínseca hacia la actividad y ésta es la que siempre debería estimularse. Por ejemplo (mejorar mi dribling, pasar mejor, sentirme cada vez más capaz y eficaz,…). Estas personas están altamente motivadas por mejorar su autoeficacia y su competencia en el juego. Se divierten mejorando.

La coincidencia de estos tres tenistas superlativos en tiempo y espacio ha sido una gran fuente de motivación intrínseca. Algo similar sucede en el deporte del fútbol con Leo Messi y Cristiano Ronaldo.

Más allá de este tipo de motivación está la propia situación en la que uno mismo se siente bien, disfruta y se realiza por el simple hecho de la satisfacción que produce en sí mismo, por tanto en prácticamente todos los casos es la motivación intrínseca la que mantiene viva la llama del seguir día tras día en la competición, y para fluir en la vida o en el deporte, siempre la vamos a necesitar, así que ve a por lo que realmente deseas, y que no se te olvide disfrutar.

 

Autor: Roberto Rico

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