Ella ya es perfecta y no lo sabe

Ella ya es perfecta y no lo sabe
5 abril, 2017 Maria Gilabert Hernando

Ella ya es perfecta y no lo sabe.

Busca, busca y busca pero no encuentra porque todavía ella no sabe que lo que tanto busca es… a ella.

Habla, habla y habla sin parar sin saber que aún en silencio se le va a escuchar, pues aunque quisiera jamás pasaría desapercibida, ella es luz, pero no puede verlo todavía.

Trabaja, trabaja y trabaja sin saber que ya está donde debe estar, este momento es el que debe alcanzar y vivir para su vida poder sentir. A veces corre mucho y, a veces no sabe muy bien hacia dónde, olvidando que la presencia, aquí y ahora, elimina la ausencia de su esencia.

Ella llama la atención, Intenta buscar aprobación. Viste grandes escotes, cortas faldas y calza altos tacones, el color rojo pasión es su devoción pues ese grito de presencia calma su sensación de ausencia. Su vestimenta anuncia que allí está ella, que existe, como si sin ello no la vieran y por ello derecho de vida no le dieran. Constantemente necesita que la vean y le confirmen que sí, que está, que es bella sin saber que la única que no se ve es… ella.

Ella busca qué foto colgar en su instagram para, de otros, superar el número de likes, sin saber que con la única con quien compite es con ella y ya es ella la más bella.

Ella es capaz de entregar su cuerpo y alma a cualquiera que le dé un poco de cariño, pues todavía no sabe el valor que tiene ella y cuando le dan atención anestesia el dolor que le provoca su ausencia, la ausencia de no sentir su esencia. Atención que consiste en un bombardeo de estímulos a cada momento, palabras, caricias, mensajes, likes, emails… Cualquier cosa que le haga creer, aunque no sea real, que hay alguien que piensa en ella, que hay algo que le dice que existe, por eso persiste, aunque ese alguien o ese algo no sepa ni su nombre, será capaz de entregarse a cualquier hombre.

Quiere adelgazar ya que ha inventado una imagen ideal que alcanzar, preocupada por el “qué dirán”, sin verlo y sin saberlo, inventando en su mente que así la querrán, pues todavía no entiende que ya está rodeada de todo el amor que eliminará su dolor.

La intranquilidad le invade porque no se entiende, porque no se siente. Lo que no sabe todavía es que se logrará perdonar por la calma no alcanzar al no saber, al no entender. Se perdonará y  olvidará que olvidó que no hay que entender todo para eliminar el dolor sino que, a veces, basta con fluir y sentir para poder vivir.

Sigue caminando por las tinieblas, aunque crea que el camino no va aparecer y sienta que por donde ella pisa se va a desvanecer. A veces quiere dejar de vivir por no entender su sentir pero hay algo que le empuja a seguir, algo mayor que todo dolor, hay algo enorme en ella y eso es el amor.  Aún sin entender la vida, continúa viviendo, tan fuerte, tan bella, tan ella.

Lo que no sabe todavía es que detrás de todo ese ruido está ella, tan perfecta con su esencia, tan bella, desconoce que lo que marcará la diferencia entre ser y aparentar, es ella, y dejará de necesitar para empezar a amar.

Ella explora sin parar porque aún ignora que su tranquilidad va a llegar. Llegará un día que dé sentido a su vida y todo el camino recorrido un sentido habrá cogido. La fuerza del dolor le hará resistente a todos los huracanes que encontrará en el camino, pues su resilencia nace de su dolencia y el dolor vivido coge sentido cuando es necesario para llegar… a ella.

Dile que está, dile que es bella, pero no olvides que lo olvidará hasta que se encuentre… ella. 

Tan yo, tan tú, tan ella.

María Gilabert

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