SÍ, eres capaz de decir NO

SÍ, eres capaz de decir NO
7 junio, 2017 psicologiafeliz

¿Cuándo fue la última vez que dijiste “si” cuando realmente querías decir “no”?

¿Cuál fue el hecho o situación exacta?

Resulta bastante común la capacidad (Sí, capacidad) que muchos tenemos de responder automáticamente “si” y posteriormente sentirnos mal por haber aceptado.

Normalmente suele ocurrir en entornos donde tenemos un vínculo de unión o confianza, ya sea laboral, familiar o de amistad.

Entonces… ¿Por qué tenemos la capacidad de decir sí y no la capacidad de decir no?

Algunas de las causas principales tienen su origen en el cómo aprendimos a desarrollar nuestras habilidades sociales. Todo aprendizaje pasa por una fase de imitación y refuerzo, por lo que podríamos decir que igual los modelos que seguimos en nuestra infancia nos enseñaron a tener una conducta que actualmente no siempre nos beneficia.

Además hay frases que tenemos interiorizadas desde hace años que actualmente forman parte de nuestras creencias “Hay que ser siempre obediente, servicial, amable, eficiente”, “No hay que ser egoísta ni decepcionar a los demás” “Conserva una buena reputación”. ¿Alguna te resulta familiar?

¡Ey! Aquí no vale un… “Me enseñaron mal, la culpa es de…”. Echar la culpa a otros o al pasado puede ser un gran limitador de tus logros, así que te invito a que cojas las riendas de tu vida. =)

Vayamos hacía lo que sí queremos lograr.

¡Decir no y sentirme bien!

Antes de empezar con la práctica de “decir no” sería interesante que iniciaras con un proceso de autoobservación* de tus pensamientos y sentimientos frente a estas situaciones.

*La autoobservación como facilitador para detectar nuestras conductas habituales.

Ideal sería si pudieras anotar la situación ocurrida junto con: cuándo, con quién, qué ocurrió, qué pensamientos tuviste antes y después, qué sentiste y cuál fue el resultado o consecuencia.

De esta forma, comprenderás con mayor exactitud el área a mejorar y así tomar medidas para dar la respuesta oportuna respetándote y respetando a los demás.

Cierto es que dependiendo de la necesidad o contexto situacional uno tiene que ser más o menos flexible y adaptarse a lo que está sucediendo. ¡Cuidado con pasar de un extremo a otro!

Es posible que te preguntes… Y, ¿Cómo lo hago?

A continuación tienes diferentes pautas que puedes poner en práctica. ¡Espero que te resulten útiles!

  1. Agradecimiento y explicación.

Agradecer la consideración de aquel que te hace una petición y posteriormente comentar tu situación actual para que entienda por qué no puedes aceptar el sí.

Ej: Muchas gracias por pensar en mí, aunque ahora mismo estoy…

  1. Alternativas al no.

Proponer una alternativa que pueda ayudar a la otra persona a resolver su asunto.

Ej: No puedo ayudarte en eso, pero si podría comprometerme en…

  1. Reflexión.

Concederse un tiempo para reflexionar permitirá evaluar las necesidades propias y ajenas y así dar una respuesta acorde a la situación.

Ej: Deja que lo piense, me gustaría tomarme unos minutos antes de responderte.

  1. Cuida tu comunicación no verbal.

La comunicación no verbal es aproximadamente un 90% de nuestra comunicación, por lo que una sonrisa, gestos relajados y un tono de voz suave permitirán una situación más cómoda a quien recibe el “no”.

Y bien… ¿Cómo empezarías a introducir el “no” en tu comunicación? ¡Hazlo a tu modo!

Si siempre decimos “sí” a los demás es posible que nos estemos diciendo no a nosotros mismos.

 

Autora: Anna Achón

 

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Acepto

Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas que las utilizemos. Más información aquí.