Amor incondicional

Amor incondicional
7 abril, 2015 Maria Gilabert Hernando
Mamá

Hace unas semanas mi hermana pequeña, Mónica, se ha ido a vivir a Inglaterra para trabajar como dentista. El día que se fue y la fui a dejar al aeropuerto me dijo:

– María, cuida mucho a mamá. Entiendo que vayas corriendo de un lado a otro con tus proyectos, que si Psicología Feliz, que si tu empresa Bevalue, el proyecto de neurociencia, el Master, amigos, deporte, salud, eventos, ayudar a otros y lo que quieras pero mamá necesita mucho cariño. Yo no estaré, cuídala, por favor, préstale atención y dale cariño. Además, ahora se ha engordado un poquito y da mucho gustito abrazarla, es así como un peluche suave y cariñoso… abrázala y que sienta cariño (sonrío y cerró los ojos mostrando su cara el gusto que da abrazarla).

Me dejó de piedra, caí en la cuenta de que tenía toda la razón del mundo. A veces no apreciamos lo suficiente lo que ya tenemos y, muchas veces eso que ya tenemos es lo más importante de nuestras vidas y hasta que no nos falta no nos damos cuenta de la importancia que tiene y de cuánto deberíamos haberlo apreciado y cuidado cada día de nuestras vidas. La mayoría de veces no tenemos tiempo de que lo más importante sea lo más importante. Vivimos despistados.

Llegué a casa y, sin pensarlo dos veces, me acerqué a mi madre justo al volver del aeropuerto y le dije:

– Mamá, Mónica me ha dicho que te cuide ahora que ya no está, que necesitas mucho cariño. Yo te quiero dar ese cariño. Siento mucho no habértelo dado antes. Lo siento por ir corriendo de un lado a otro y no darte el cariño y la atención que mereces, por centrarme tanto en mis proyectos, por no tratarte como mereces, por ser como soy tantas veces contigo siendo tú tan importante en mi vida…

Y ella me contestó abriéndome los brazos y llenándome de besos, como siempre hace:

– ¡Ay, qué preciosa eres, princesa! María, yo te acepto y te quiero así como eres, cada día y en cada momento.  No hace falta que seas de ninguna otra forma. Así como has sido, eres y seas, te quise, te quiero y te querré. Siempre.

La abracé tan fuerte y sentí un amor tan grande que esta vez sí que no puedo explicarlo…

 Amor incondicional, amor único… ¡amor de madre!

Mamá

María Gilabert Hernando

1 Comentario

  1. Alfonso 3 años hace

    Y no sólo amor de madre…también a mor de padre… Yo nunca ame a nadie, ni a mí mismo, hasta que nació mi hijo, al que estoy criando yo sólo…Mi hijo me enseño desde el momento en que llego a este mundo lo que es el esfuerzo, el levantarse cada día aunque no quieras e ir a trabajar a un trabajo que odias…me enseño a aceptar las cosas y a que se pueden cambiar.. Me enseño a amarme…me enseño a amar a mi mismo y a los demás como son…amor de padre….
    Saludos cordiales.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Acepto

Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas que las utilizemos. Más información aquí.