10 cualidades de un ganador

10 cualidades de un ganador
10 Mayo, 2017 Roberto Rico

El conferencista en materia de motivación Patrick, O´Dooley se dirige a cientos de audiencias por año. En un momento dado de sus discursos, le pide a los asistentes que le digan las palabras que emplean para describir a un “ganador“.

Se dirige a una pizarra o un rotafolio a medida que el público le va diciendo las palabras que asocian con un ganador y él anota las primeras 10.

A lo largo de los años O´Dooley ha conservado estas listas de las 10 cualidades más destacables de un ganador, recientemente las reunió en una lista por orden de frecuencia:

1.Actitud positiva.

“Si jugase en sus equipos me comprenderían”. Así se explicaba Drazen ante todos aquellos que no comulgaban la actitud que el de Sibeknik mostraba en la cancha.

Chocaba un poco su forma de estar en una cancha, lo cual no hizo más que acarrearle críticas por parte de entrenadores, compañeros, rivales y aficionados, y es que nunca dejaba a nadie indiferente.

Pero esto en Drazen en vez de verse como una amenaza a su persona lo utilizó como una oportunidad, la cual decidió afrontarla con una mentalidad y actitud positiva.

Ésta es por ejemplo la que le hace pasar en menos de un año de ser odiado a amado por gran parte de los aficionados y jugadores madridistas, con los que compartió una temporada, previa marcha a la NBA.

2. Entusiasmo.

Una situación muy interesante se dio a media temporada jugando en Zagreb contra un equipo modesto de nuestra liga doméstica, el Borac –Cacak. No podíamos perder. Como todos los entrenadores pensé en dar un descanso a nuestro jugador más importante, porque la temporada iba a ser larga. Fui a ver y hablar con Drazen para así conocer su reacción. Drazen no estaba de acuerdo: “mi promedio va a bajar, tengo 34,2 por partido y quiero ser el mejor encestador de la historia de (antigua) Yugoslavia” me contestó. Yo acepto, lógico, sus motivaciones, sus deseos y sus sueños eran algo que yo no podía destruir. Me comprometo con él y pactó: “Mira en cuanto llegues 33 o 34 puntos te siento en el banquillo”. Pensé que tendría que jugar casi todo el partido. En el segundo tiempo, minuto seis, alcanza los 33. “Drazen, cambio, fuera”. Él contento. Jugó con mucho entusiasmo para los aficionados y demostró su calidad y fuerza mental.

3.Determinación.

Su verdadero deseo era continuar en la NBA. Perseverar todo lo que hiciera falta hasta alcanzar el éxito. Ganar un anillo de campeón. Ser el máximo anotador de la liga. Sacar de sus casillas a todos los defensores que trataran de frenarle, y en ello estaba hasta aquel fatídico día…

4.Motivación.

 Quería entrenar siempre, deseaba ganar todos los partidos y… meter más puntos. Líder por su propia fuerza. Con él en la cancha todos los jugadores parecían mejores, siempre había espacios para todos. Fue un enamorado de nuestro deporte, fue su vida.

5.Confianza.

Mucha confianza primero para para entrar a formar parte de un vestuario donde precisamente no era muy querido y confianza posteriormente para ir a la NBA con la misión de TRIUNFAR, en una competición que en aquel momento para los jugadores Europeos resultaba casi que una misión imposible para los jugadores Europeos.

Para Petrovic no existía ninguna barrera posible que no pudiese derribar a base de talento y trabajo diario.

6.Optimismo.

“Los jugadores de la NBA son muy buenos, pero no son Superman. Si tengo treinta minutos por noche no hay ningún equipo al que no le meta más de veinte puntos”.

Conocedor como nadie de su talento, no dudo en poner todo de su parte para lograr los pequeños triunfos, tanto de forma individual como colectiva para lograr el objetivo último perseguido, que no era otro que ser el MEJOR.

Decidió afrontarlo de una manera Optimista-Realista, donde El optimismo sería una importante herramienta de motivación y el realismo de prevención.

7.Dedicación.

Muchos recordarán su pasión, otros su calidad, algunos sus actitudes de desalmado competidor y ganador durante los partidos e incluso la gran mayoría su tremenda introversión personal comparado con su exceso de descaro sobre la pista. Yo me quedo sin duda y por encima de todo eso por el interés y la necesidad que tenía por el entrenamiento.

Entrenó duro hasta conseguir una de las mecánicas de tiro más depuradas de la liga.

Nunca vi a nadie como él perfeccionando y entrenando su tiro. Clifford Luyk era el encargado de ayudarle en esos entrenamientos en solitario recogiendo los balones que en un 90% de las veces acababan acariciando las redes de la canasta. Tenía mucho talento, pero mentalmente era más fuerte aún, con mucho orgullo y ambición (Johnny Rogers, quien fuera su compañero en el Real Madrid)

8.Alegría.

El genio de Sibeknik jugaba con una alegría inusitada sobre la cancha de Baloncesto, jugaba con un descaro impropio para los chicos con su edad, y aunque con el paso del tiempo fue corrigiendo ciertas conductas, nunca dejó de sonreír. Su sonrisa fue, es y será eterna, asociada a su enorme figura, la cual crecía dentro de la pista al ritmo de su juego divertido y vertiginoso, imposible para muchos, pero que en Drazen se hacía de los más normal y terrenal.

“Era un tipo alegre, positivo y siempre esbozaba una sonrisa”.

Drazen nos hizo creer en que había un baloncesto diferente y posible,

9.Capacidad de escucha.

Petrovic era de los que se crecía ante las adversidades, tenía tanta confianza en sí mismo que sabía que su triunfo era cuestión de tiempo.

Tenía muy claros sus objetivos, conocedor de sus puntos fuertes y débiles, , ahora “solo” faltaba perfeccionar lo positivo y mejorar lo negativo, para lo que no dudó en entrenar lo que hiciese falta y más y escuchar a aquellas personas las cuales sabía que le podían acercar cada día un poco más a ese olimpo de los dioses y del que nadie duda que forma y formará parte para toda la eternidad.

Sabía escucharse a sí mismo y escuchaba como un aprendiz más a aquellas personas que Drazen sabía que podían hacerle conseguir los retos planteados, bien a través de conocimientos tácticos o preparación psicológica.

10. Paciencia.

Drazen supo esperar su momento, tras un primer año en la NBA donde apenas jugaba una media de 10 minutos por partido, con una media de 7,6 puntos por partido, otro jugador en su situación seguramente que hubiese cogido la maleta y regresado al viejo continente, pero en el diccionario de Petrovic no existía la palabra FRACASO, por lo que se propuso hacer la mejor canasta de su vida.

“Prefiero jugar 15 minutos en la NBA que 40 en Europa”

Paso a contarles…

La mejor canasta de la historia de Drazen Petrovic.

Fichó por los Portland Trail Blazers, un equipo de figuras que ese año llegó a la final del campeonato y en el que Petrovic no pudo tener más un papel de actor secundario que llegó a desesperarle. Tanto es así que, tras un año y medio de infierno, Petrovic pidió el traspaso a los New Jersey Nets, un equipo menor donde podía encontrar el protagonismo que necesitaba. Y no defraudó. Se machacó en el gimnasio, cambió su físico para dotarse de mayor fuerza y potencia, elementos clave para triunfar en EE.UU. Ya la primera temporada allí fue muy buena pero la segunda, con más de 22 puntos por partido, fue su consagración y se convirtió en la referencia de los Nets. 

La utilidad de esta lista radica en lo que dice, y en lo que omite. Por ejemplo, observe que ninguna de estas cualidades superiores de un ganador está relacionada con la capacidad física o mental.

Como O´Dooley señala, esto indica que cualquier persona en el mundo puede ser un ganador, puesto que ganar depende más de la actitud que de la aptitud. La persona determinará si será un ganador o no en su vida, independientemente de sus habilidades innatas.

 

Autor: Roberto Rico

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